La Presidencia de Egipto considera que el país se halla en una "guerra contra el terrorismo"

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Los islamistas cancelan varias manifestaciones: "Solo nos callarán si nos matan a todos, hasta el último”

Los islamistas egipcios ya saben que tienen delante al poderoso aparato militar y policial del Estado, pero en su desafío se enfrentan también a la resistencia ciudadana de los autodenominados «comités populares», que este domingo han impedido el inicio de varias marchas en El Cairo.

Armados con palos y barras y con la aquiescencia de las fuerzas de seguridad, estas milicias urbanas toman a diario las calles de la capital poco antes de que caiga la noche y comience el toque de queda.

Pese a que los comités han actuado con el aparente consentimiento tácito de las autoridades, a última hora del domingo el Ministerio del Interior difundió un comunicado en el que advirtió contra su creación, ya que «algunas personas se aprovechan de ellos para cometer actos contra la ley».

Quinta noche de toque de queda

En el mismo mensaje, Interior instó a todos los ciudadanos a que respeten el toque de queda para que las fuerzas de seguridad puedan llevar a cabo sus funciones.

Sin embargo, el efecto intimidatorio de estos comités llevó a la cancelación de al menos dos de las nueve protestas convocadas para este domingo por los seguidores del depuesto presidente Mohamed Morsi en los barrios cairotas de Doki e Imbaba.

Decenas de jóvenes instalaron vallas frente a la mezquita Asad bin Al Forat de Doki -conocida por los sermones de un jeque radical- para paralizar el tráfico, mientras inspeccionaban todos los vehículos que atravesaban la calle.

Cuando algún viajero de los minibuses o taxis despertaba sus sospechas por su actitud o su apariencia -una barba larga dispara las alarmas-, los comités le hacían bajar del vehículo para ser registrado y, en algunos casos, acosado verbal y físicamente.

Un grupo de jóvenes colgó a la entrada de la mezquita un cartel con una foto gigante de un oficial de policía muerto en la matanza llevada a cabo el viernes por radicales islamistas en la comisaría de Kerdasa.

«Se llamaba Amel Abdel Maqsud y era el subcomisario de Kerdasa. Vivía en el barrio, era un buen hombre, pero los islamistas lo asesinaron como a un perro. ¿Cómo íbamos a permitir que nos humillasen manifestándose aquí?», se pregunta Ali, un miembro de este comité popular.

Los ciudadanos toman el mando

El ambiente, como en el resto de las calles de la capital conforme se acerca la noche, está enrarecido y se escuchan disparos.

Un joven que trabaja en este mismo barrio, pero no vive en él, tiene claro que el vecindario apoya mayoritariamente al Ejército frente a los islamistas: «Muchos de quienes están aquí lloraron cuando cayó Hosni Mubarak. Ahora es su turno para la venganza».

Ni siquiera la llegada de un furgón policial lleno de agentes antidisturbios que saludan al pasar altera la situación. Aquí y ahora, los comités populares tienen el mando.

Cancelación de las marchas

Pese a que los Hermanos Musulmanes desmintieron a través de su página web que hubiesen tenido que cancelar sus marchas, lo cierto es que la protesta de Doki no llegó ni siquiera a salir, sin rastro de los simpatizantes islamistas.

Algo similar sucedió no muy lejos de allí, en el barrio popular de Imbaba, considerado un bastión islamista, donde también estaba prevista otra manifestación, mientras que la coalición que apoya a Morsi suspendió su concentración en la plaza Roxy, del barrio de Heliópolis, en el este de El Cairo.

Pese a ello, miles de partidarios de Morsi sí consiguieron congregarse en el barrio de Heluan, en el sur de El Cairo, en desafío al toque de queda para marchar hacia la sede del Tribunal Constitucional, donde se ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad que finalmente ha impedido que se acerquen. Asegura que algunos islamistas no habrían marchado por motivo de seguridad, ya que algunas fuentes apuntaban a la presencia de francotiradores durante el recorrido.

Trágico asalto a un convoy

Al menos 36 supuestos miembros de los Hermanos Musulmanes han muerto este domingo en un intento de liberar el convoy que los trasladaba detenidos a una cárcel al norte de El Cairo, informaron los medios estatales egipcios.

Según dijeron fuentes de seguridad a la televisión estatal y a la agencia oficial Mena, los detenidos perdieron la vida durante los enfrentamientos entre los policías que los custodiaban y un grupo armado que intentó liberarlos.

El Ejército rechaza el poder

El ministro de Defensa y jefe del Ejército egipcio, general Abdel Fatah al Sisi, ha asegurado que las Fuerzas Armadas respetan la voluntad del pueblo y no ansían el poder, pero ha advertido a los islamistas de que no se doblegarán ante la violencia.

«No permaneceremos impasibles ante la destrucción del país y las amenazas contra la población», ha dicho Al Sisi en un discurso ante mandos de las fuerzas de seguridad, en sus primeras declaraciones desde el desalojo de las acampadas de los islamistas el pasado miércoles y la ola posterior de disturbios, que ha dejado cerca de 800 muertos.

El jefe de las Fuerzas Armadasb ha pedido a los seguidores del depuesto presidente Mohamed Morsi que reflexionen, refiriéndose a aquellos que «se imaginan que la violencia hará arrodillarse al Estado y a los egipcios».

También ha señalado que no permitirá que se transmita a los medios de comunicación occidentales una imagen «errónea de que hay una lucha entre el pueblo», así como que se utilice el islam para «amedrentar a la población».

Al Sisi ha afirmado que «el pueblo tiene su voluntad libre para elegir a quien desea» y que el Ejército y la Policía respetarán la elección popular de las próximas autoridades.

79 muertos en los disturbios del sábado

Al menos 79 personas murieron y 549 resultaron heridos en los disturbios de este sábado en todo Egipto, según ha anunciado el Consejo de Ministros, que ha prometido mantener su «lucha contra el terrorismo».

El Gobierno ha señalado que estas cifras de víctimas proceden del Ministerio de Sanidad, sin detallar los sucesos que se saldaron con muertos y heridos.

Los islamistas se manifestaron en varios puntos de Egipto y, en ciudades como Alejandría, donde estallaron choques entre partidarios y detractores del depuesto presidente Mohamed Morsi.

En El Cairo, cientos de islamistas que se habían atrincherado en la mezquita de Al Fateh, en el centro de la capital, fueron evacuados por las fuerzas de seguridad tras un intenso tiroteo.

70 policías muertos en cinco días

El Ministerio del Interior ha informado también de que el número de policías fallecidos en los enfrentamientos en Egipto en los últimos cinco días se eleva ya a 70.

El Consejo de Ministros ha celebrado una reunión para analizar la actual situación y destacó los «grandes éxitos» logrados por las Fuerzas Armadas y la Policía a la hora de preservar la seguridad y la estabilidad.

El Gobierno ha subrayado, además, que proseguirá su «lucha contra el terrorismo con firmeza» y cumplirá con la hoja de ruta del periodo transitorio, cuyos pilares son la reforma de la Constitución y la celebración de elecciones parlamentarias y presidenciales.

Las autoridades no han ofrecido hasta el momento un balance global de víctimas mortales desde el violento desalojo de las acampadas islamistas en El Cairo del pasado miércoles, aunque, según las cifras oficiales difundidas hasta ahora, los fallecidos se acercan a los 900.

Por su lado, los Hermanos Musulmanes hablan de miles de muertos, aunque tampoco han ofrecido un recuento preciso.

Más de 300 detenidos en el desalojo de la mezquita

Las autoridades egipcias han detenido a 385 personas que se habían refugiado en la mezquita de Al Fateh, ubicada en el centro de El Cairo y desalojada este sábado por la Policía, según ha informado la televisión estatal en su página web.

La televisión, que cita a fuentes del Ministerio egipcio de Interior, ha destacado que entre los detenidos hay tres irlandeses, un turco y un sirio, sin dar más detalles.

La televisión ha agregado que 56 dirigentes de los Hermanos Musulmanes, grupo al que perteneció el depuesto mandatario Mohamed Morsi, fueron arrestados en distintas provincias del país.

Por otra parte, fueron detenidos seis supuestos miembros de los Hermanos Musulmanes cuando se encontraban en un hotel en la provincia de Ismailiya, en el este del país, según ha informado la agencia estatal de noticias Mena.

De esas seis personas, cuatro habían sido calificadas de «peligrosas» y estaban siendo buscadas por la Justicia, según Mena, que ha agregado que la Fiscalía ha ordenado su ingreso en prisión preventiva durante 15 días mientras continúan las investigaciones.

 

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