Así eran los israelíes muertos: Eyal Yifrah, Gilad Shaar y Naftali Frenkel

Israel bombardea objetivos terroristas Gaza tras el asesinato de los tres estudiantes judíos

Los cazabombarderos atacaron varios objetivos de «Yihad Islámica» y de Hamas, responsable del crimen

Los tres jóvenes fueron secuestrados cuando hacían autoestop cerca del lugar de Hebrón donde han hallado sus cadáveres

La aviación israelí bombardeó la madrugada de este 1 de juliuo de 2014, con gran intensidad, objetivos terroristas en la Franja de Gaza.

El ataque comenzó minutos después del impacto de un cohete disparado desde el enclave en el sur del país. El impacto del proyectil se saldó sin víctimas ni daños.

Cazabombarderos israelíes atacaron una veintena de objetivos militares del grupo radical palestino «Yihad Islámica» y del movimiento islamista Hamas, al que Israel acusa del asesinato y secuestro de los jóvenes.

Precisamente, el intercambio de disparos ha tenido lugar horas después de que las autoridades israelíes anunciaran la localización de los cadáveres de los tres jóvenes secuestrados hace algo más de dos semanas en los alrededores de la localidad cisjordana de Hebrón.

«Fueron secuestrados y asesinados a sangre fría por animales (…). Hamás es responsable y Hamás va a pagar», ha afirmado el primer ministro, Benjamin Netanyahu, tras la reunión de emergencia del gabinete de seguridad del Gobierno israelí celebrada durante la jornada.

Los tres jóvenes, Eyal Yifrah, de 19 años y residente en Elad (Israel); Gilad Shaar, de 16 y residente en Talmon (Cisjordania) y Naftali Frenkel, también de 16 años y residente en Nof Ayalon (Israel), fueron secuestrados la noche del 12 de junio. Frankel tiene doble nacionalidad estadounidense-israelí.

LOS TRES ASESINADOS

«Estaban sepultados bajo un montón de rocas» en un área abierta entre Halhul y la localidad de Beit Kahil.

Es el único dato que reveló el portavoz del ejército israelí, Peter Lerner, sin dar más detalles sobre el estado en el que se encontraron los cuerpos de los tres jóvenes secuestrados mientras hacían autoestop en el bloque de asentamientos judíos en Cisjordania conocido como Gush Etzion.

Solo añadió que «los cuerpos fueron llevados a una institución forense para la identificación y las familias ya han sido informadas».

Eyal Yifrah, de 19 años y residente en Elad (Israel); Gilad Shaar, de 16 y residente en Talmon (Cisjordania) y Naftali Frenkel, también de 16 años. con pasaporte de EE.UU. y residente en Nof Ayalon (Israel), fueron secuestrados la noche del 12 de junio en un lugar cercano a donde ayer fueron hallados sus cuerpos cuando salían de una escuela religiosa, próxima al bloque de colonias de Gush Etzion.

Esa noche uno de ellos telefoneó al centro de emergencia de la policía para denunciar que estaba siendo secuestrado.

Los cadáveres de los tres jóvenes fueron hallados alrededor de las cinco de la tarde de ayer en una fosa poco profunda en las tierras de la familia Kawasme, después de que las fuerzas de Seguridad arrestaran por la mañana a varios de sus miembros y volvieran a registrar la vivienda.

La fosa estaba situada en un campo de trigo en el área de Khirbet Aranava, muy cerca de la aldea de Beit Kahil, una zona de terrazas agrícolas y frondosa vegetación donde los soldados habían centrado sus esfuerzos de búsqueda en los últimos días después de recibir información de los servicios de inteligencia.

Ayer mismo, y al tiempo que las Fuerzas Armadas reforzaban su presencia aérea y terrestre en la zona, un familiar de uno de los desaparecidos confirmó que el Ejército ya les había informado el domingo que tenían «una pista seria» sobre su paradero. La zona está llena de cuevas, casas, túneles y cultivos de vid e higueras, y en los últimos días se había hallado allí, además, un gran arsenal de armas.

La versión que comienza a extenderse en la prensa local es que los tres estudiantes fueron objeto de una trampa y tiroteados poco después de subirse al coche en un cruce sin vigilancia situado entre la ciudad de Hebrón y el bloque de colonias de Gush Etzión.

Así lo indicaría el coche quemado que fue hallado el primer día en la misma zona, y que según informaciones no confirmadas tenía los asientos salpicados de sangre y la carrocería llena de agujeros de bala. «Lo que ocurrió en el vehículo es imposible de saber en estos momentos», señaló anoche el comentarista del Canal 2 de la televisión israelí Roni Daniel.

Otros comentaristas coinciden en señalar que es probable que los captores no tuvieran la intención de llevar a cabo un secuestro con la intención de canjear a los tres por presos palestinos, como ocurrió en 2011 con el soldado Guilad Shalit.

Su tesis se cimenta en casos anteriores, en los que los secuestradores dieron a conocer sus demandas poco después de tener a sus víctimas en un lugar seguro. En casos similares a éste la víctima apareció asesinada, algunos años después.

Los servicios secretos israelíes llegaron a la conclusión de que los tres jóvenes desaparecidos el pasado de 12 junio se encontraban en el norte del distrito de Hebrón al día siguiente de comenzar la masiva operación de búsqueda denominada «Devolved a nuestros hermanos», que se ha saldado con ocho palestinos muertos, entre ellos dos menores, 118 heridos y 471 detenidos tras 2.200 registros en toda Cisjordania.

La «pista clave» fue obtenida por los servicios de seguridad en los interrogatorios de los primeros detenidos islamistas en el distrito de Hebrón, que condujo a la inspección de las viviendas de Amer Abu Aysha, de 33 años, y Marwan Kawasme, de 29 años.

Los dos sospechosos del secuestro son dos miembros del movimiento palestino de Hamás que estuvieron presos en cárceles palestinas y que faltaban de sus hogares desde el mismo día en que los estudiantes desaparecieron.

La madre de Naftali Frenkel llegó a intervenir ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para pedir la liberación de los adolescentes.

«Es un error y una crueldad tomar niños inocentes y usarlos como instrumento de cualquier conflicto», señaló Rajen Frenkel sin poder contener la emoción.

 

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído