El Gobierno de Ammán confirma la autenticidad de las imágenes de la muerte de Moaz al Kasasbeh

Los fanáticos del Estado Islámico queman vivo al piloto jordano que tenían prisionero

El militar fue capturado por los yihadistas el 24 de diciembre de 2014, cuando su avión fue derribado al norte de Siria

Lo metieron en una jaula de metal, lo rociaron de gasolina, enfocaron bien con sus cámaras, pusieron a grabar los teléfonos móviles, encendieron una antorcha y lo quemaron vivo

Se han esforzado para que el espectáculo sea especialmente espantoso. Lo metieron en una jaula de metal, lo rociaron de gasolina, enfocaron bien con sus cámaras, pusieron a grabar los teléfonos móviles, encendieron una antorcha y lo quemaron vivo.

Los fanáticos del Estado Islámico (EI) han publicado en Internet este martes, 3 de febrero de 2015, un vídeo en el que muestra cómo quema vivo al piloto jordano que había capturado el pasado 24 de diciembre en Siria tras estrellarse su avión.

El jefe del ejército de Jordania ha confirmado a la familia del piloto la identidad de la persona que aparece en el vídeo.

Según ha contado uno de sus parientes, se trataría efectivamente de Moaz al Kasasbeh, el militar capturado. El grupo yihadista aseguró el pasado 3 de enero que mataría al rehén, según ha confirmado el Gobierno jordano en la televisión pública.

El Estado Islámico había exigido al Gobierno de Amán la liberación de la yihadista iraquí Sajida al Rishawi a cambio del piloto y del periodista japonés Kenji Goto y había dado varios ultimatums.

El último de ellos se produjo el jueves por vía de un mensaje de audio en el que el propio Goto advertía de que si la liberación no se producía antes del atardecer del jueves él sería ejecutado.

Aunque el Gobierno jordano se mostró dispuesto a liberar a Al Rishawi siempre y cuando recibiera pruebas de vida de su piloto, y pese a los esfuerzos del Gobierno japonés, Goto fue finalmente ejecutado este sábado.

Desde entonces no se habían tenido noticias de la suerte del jordano y tanto Amán como su familia habían pedido a Estado Islámico que le liberara.

Sajida al Rishawi, de unos 44 años, es una de las milicianas islámicas más destacadas del mundo. Es la hermana de Mubarak Atrous al Rishawi, mano derecha del fallecido líder de Al Qaeda en Irak, Abú Musab al Zarqawi.

Lleva una década en una prisión jordana y su historia está inextricablemente unida a la formación del Estado Islámico.

LA VENGANZA JORDANA

El asesinato brutal de Moath al-Kassasbeh, quemado vivo en el interior de una jaula, traslada ahora la tensión a Ammán. «Maten a nuestro piloto y ejecutaremos a todos sus prisioneros», advirtieron las autoridades jordanas en plena negociación.

La advertencia llegó tarde y queda por saber si Jordania cumplirá su amenaza y ejecutará, «colgándolos» a los prisioneros de Estado Islámico en su poder.

Cuestión que le enfrenta a la comunidad internacional. Los presos, muchos de ellos ya condenados a muerte, podrían convertirse en un ejemplo de venganza que equipararía la brutalidad de la organización terrorista a un estado soberano.

Entre las señaladas por Jordania está la propia yihadista irakí que era una posible moneda de cambio con el piloto asesinado.

Un periodista del diario kuwaití Al Rai, reveló que el reino jordano le había encargado trasladar el mensaje a los islamistas:

«Advierten que si ellos matan al piloto, ellos implementarán sentencia de muerte para Sajida al Rishawi y otros prisioneros de ISIS tan pronto como sea posible».

Conocido el asesinato de al-Kassasbeh, la comunidad internacional espera tensa a que Jordania consume o no su amenaza.

Al menos tres simpatizantes de la red terrorista Al Qaeda que habían sido condenados a muerte en Jordania fueron trasladados a la prisión de Suwaqa, 70 kilómetros al sur de Ammán, donde suelen tener lugar las ejecuciones.

Las autoridades jordanas podrían ejecutar a un número de miembros de Al Qaeda condenados a muerte en venganza por la muerte de Kasasbeh.

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