FANATISMO ISLÁMICO

El ‘piadoso’ Abu Bakr al Baghdadi, líder del Ejército Islámico, usaba a la cooperante americana como esclava sexual antes de matarla

Abu Bakr al Baghdadi violaba repetidamente a la muchacha, llegada a a Siria con la ilusión de ayudar a los refugiados de la guerra

El 'piadoso' Abu Bakr al Baghdadi, líder del Ejército Islámico, usaba a la cooperante americana como esclava sexual antes de matarla
La cooperante estadounidense Kayla Mueller. PD

La joven cooperante estadounidense Kayla Mueller, que murió tras pasar un año y medio secuestrada por Estado Islámico en Siria, fue violada en repetidas ocasiones por el máximo líder de la organización terrorista, Abu Bakr al Baghdadi, durante su cautiverio.

Carl y Marsha Mueller han confirmado a la cadena estadounidense ABC News que funcionarios estadounidenses dedicados a la lucha antiterrorista les han dicho que su hija, quien habría cumplido 30 años en estos días, fue víctima de reiteradas agresiones sexuales por parte del líder de Estado Islámico.

«Se nos dijo que Kayla fue torturada y que era propiedad de Al Baghdadi».

Abu Bakr al Baghdadi violaba repetidamente a la muchacha, llegada a Siria con la ilusión de ayudar a los refugiados de la guerra.

La cooperante estadounidense Kayla Mueller.

La cooperante estadounidense Kayla Mueller.

Al Baghdadi llevó personalmente a la trabajadora de ayuda humanitaria secuestrada a la casa de Abu Sayyaf, un tunecino que se encuentra a cargo de los ingresos del grupo yihadista derivados del petróleo y del gas.

El líder terrorista visitó regularmente la casa de Sayyaf y agredió sexualmente en varias ocasiones a Mueller.

Estado Islámico confirmó la muerte de la desventurada Mueller a principios de febrero de 2015.

Abu Bakr al Baghdadi

Abu Bakr al Baghdadi.

Según difundieron sus captores, intentando quitarse responsabilidad en el crimen, la cooperante norteamericana perdió la vida por un bombardeo de la aviación jordana, que colabora junto a Estados Unidos en la coalición militar creada para combatir el terrorismo yihadista.

La versión no parece cierta y todo indica que la chica fallecido víctima del maltrato.

EEUU culpa a los terroristas musulmanes de la muerte y subrayó que Mueller, que se sirvió de las «libertades» para mejorar la vida de otras personas, ha dejado un «legado» que perdura e «inspira» a quienes «luchan, cada uno a su manera, por lo que es justo y decente».

«No importa el tiempo que nos lleve, Estados Unidos encontrará y llevará ante la Justicia a los terroristas responsables del cautiverio y muerte de Kayla».

La cooperante norteamericana Kayla Mueller, cuando estaba en libertad y después de su cautiverio en el ISIS.

El 18 de marzo de 2015, en un bombardeo de precisión norteamericano, el vomitivo Abu Bakr al Baghdadi fue gravemente herido.

Aunque sobrevivió al bombazo, todo indica que ha quedado tullido y tan deteriorado físicamente, que se especula con la posibilidad de que haya sido ya sustituido al frente de los decapitadores islámicos.

LA ESCALOFRIANTE CARTA DE KAYLA A SUS PADRES

«Hola a todos, si recibís esta carta significa que sigo encarcelada, pero mi compañera de celda (desde el 2 de noviembre de 2014) ha sido liberada. Le pedí que se contactara con vosotros y os enviara esta carta. Es difícil saber qué decir.

Por favor, sabed que estoy en un lugar seguro, no me han hecho daño y tengo buena salud (de hecho he engordado), me han tratado con un gran respeto y amabilidad. Quería escribiros una buena carta (no sabía si mis colegas saldrían en los próximos días o en los próximos meses, por lo que podría tener menos tiempo), pero sólo podía escribir un párrafo cada vez. Sólo pensar en vosotros me hace derramar lágrimas.

Si tuviera que decir que «sufrí» durante toda esta experiencia, fue sólo cuando me ponía a pensar en lo mucho que vosotros sufristeis por mí. Nunca os pediré que me perdonéis porque no merezco ser perdonada.

Recuerdo que mamá siempre me decía que al final de todo, al único que se tiene es a Dios. En mi experiencia, he llegado a un lugar en el que, en todos los sentidos, me he rendido frente a nuestro Creador porque literalmente no hay nada más. Gracias a Dios y a tus plegarias, me he sentido acunada mientras caída en picado. Me han mostrado la oscuridad y he aprendido que incluso en prisión uno puede ser libre. Estoy agradecida.

He entendido que el bien existe en cada situación, a veces sólo tenemos que buscarlo. Rezo todos los días para que os hayáis sentido más cerca de Dios y también os hayáis rendido frente a Él y hayáis creado un lazo de amor y apoyo entre vosotros.

Os echo de menos como si hiciera una década que estamos separados. He tenido muchas largas horas para pensar, para pensar en todas las cosas que haré con Lex, en nuestro primer campamento familiar, en nuestra primera reunión en el aeropuerto. He tenido muchas horas para pensar cómo solo en vuestra ausencia he podido finalmente entender, a los 25 años, el lugar que ocupáis en mi vida.

El regalo que cada uno de vosotros representa, la persona que podría y no podría ser si vosotros no hubieseis sido parte de mi vida, mi familia, mi apoyo. No quiero que las negociaciones para mi liberación sean un deber. Si hay otra opción la tomaré, incluso si significa más tiempo. Esto nunca debería haberse convertido en una carga.

Les he pedido a estas mujeres que os den apoyo, por favor escuchad sus consejos. Si aún no lo habéis hecho, podéis contactar con… quien puede tener cierto nivel de experiencia con esta gente.

Nadie se hubiese imaginado que esto podría llevar tanto tiempo, pero también sé que estoy peleando en la forma que puedo, y tengo mucha fuerza dentro de mí. No voy a colapsar y no me rendiré, sin importar cuánto tiempo lleve.

Hace unos meses escribí una canción que dice: «La parte de mí que más duele también es la parte que me saca de la cama, sin tu esperanza no tendría nada», o sea, pensar en el dolor es la fuente de mi fuerza, a la vez que la esperanza de reunirme con vosotros también es la fuente de mi fuerza.

Por favor sed pacientes, dadle vuestro dolor a Dios. Sé que vosotros queréis que me mantenga fuerte. Eso es lo que estoy haciendo. No temáis por mí. Continuad rezando como yo y con la voluntad de Dios estaremos juntos de nuevo»

Kayla

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Autor

Francisco Lorenson

Polifacético e innovador reportero, lleva años trabajando en el sector y aprendiendo de algunas de las personas más inteligentes del negocio.

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