El primer ministro de Finlandia ofrece su propia casa para acoger refugiados

Los refugiados sirios llegan a Europa tras ser rechazados por el mundo árabe

Periodismo, ética y estética: ¿debe publicarse la triste fotografía del niño ahogado?

Los refugiados sirios llegan a Europa tras ser rechazados por el mundo árabe
Refugiados sirios, llegando a la isla de Kos

Las dramáticas imágenes de los refugiados de Siria en su huida hacia Europa también están sacudiendo al mundo árabe, donde sus ciudadanos han incendiado el debate al negarle sus gobiernos un refugio a sus «hermanos» sirios.

Como revelan Imane Rachidi y Francesca Cicardi en ‘La Razón’ este 6 de septiembre de 2015, os árabes, al igual que están haciendo estos últimos días los europeos, están cuestionando en tanto cafés como en redes sociales, «la moralidad» de sus gobiernos, que han cerrado sus puertas a estas personas, entre ellas en las ricas monarquías del Golfo Pérsico (El primer ministro de Finlandia ofrece su propia casa para acoger refugiados).

Este malestar se disparó tras la muerte del niño sirio Aylan Kurdi y la difusión de su foto yaciendo sin vida en una playa turca (El padre del niño Aylan: «Mi hijo se me escurrió de entre las manos»).

En tan solo 12 horas desde la creación en Twitter de la etiqueta «#RecibirALoSrefugiadosSiriosEsObligaciónDelGolfo», internautas de Arabia Saudí y otras monarquías vecinas denunciaron en más de 20.000 tuits el rechazo árabe a los sirios y mostraron su indignación ante la actuación de sus gobiernos.

De esa campaña, también han formado parte destacadas figuras religiosas e intelectuales, así como famosos saudíes que buscaban ejercer presión sobre las autoridades, a quienes han pedido acoger a los sirios que huyen de las bombas, de la represión extremistas y del hambre causado por la guerra (Periodismo, ética y estética: ¿debe publicarse la triste fotografía del niño ahogado?).

La principal cuota de refugiados sirios, más de 4 millones de personas, se reparte entre Turquía, Líbano y Jordania. En cambio, desde que comenzó el conflicto en marzo de 2011, ni los países del Golfo ni demás compatriotas árabes se han ofrecido a recibir a las víctimas de esa guerra (Francisco pide a obispos, parroquias, monasterios y santuarios de Europa que acojan a una familia de refugiados).

Hasta el momento, se han limitado a ofrecer ayudas económicas a los países y organizaciones para el socorro humanitario, pero nunca un trozo de territorio para refugiarlos. Ello es lo que más ha levantado estos días las críticas de los que consideran a los sirios como sus «hermanos árabes» o «musulmanes» ignorados por los suyos.

Bajo el nombre de Jaled al Mahaush, un saudí advirtió de que los países árabes son «más responsables de ellos (los refugiados) que Occidente», al mismo tiempo que compartía fotografías de naufragios y rescates en el mar Mediterráneo (Este es el plan de la alemana Angela Merkel para hacer frente en Europa a la avalancha de inmigrantes).

El conocido activista emiratí Sultan al Qasemi también ha apostado por dar asilo a los sirios en los países del Golfo, algo que -recordó- «no es nuevo», ya que estas naciones abrieron sus puertas a otros refugiados, como a los iraquíes durante la guerra del Golfo de 1991.

La experta árabe del centro Carnegie para la Paz Internacional, Maha Yahyia considera que esos países «no quieren asumir ahora esa responsabilidad» porque, según justifica, se encuentran «en momentos delicados para ellos.

«Actualmente están intentando mantener la estabilidad interna y hay temor de que la presencia de un gran número de refugiados que huyen de una guerra pueda traerles problemas», explicó Yahyia en declaraciones a Efe.

Asimismo, añadió que para los propios sirios emigrar al Golfo no es una opción atractiva porque es complicado llegar (por ejemplo, por tierra, a través del desierto) y porque tendrían escasas posibilidades de conseguir permisos de residencia y trabajo.

Otras voces critican el aumento de las restricciones legales a la entrada de ciudadanos sirios en otros países de Oriente Medio y del Norte de África, como pasó con Egipto tras el golpe militar de julio de 2013, donde cambió la regulación de los permisos de acceso.

El director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abdelrahman, recalcó a Efe que es «una vergüenza» que algunos países árabes -señalando a Túnez, Argelia y Marruecos- hayan aumentado ahora sus exigencias para conceder visados a los sirios.

«Si los países árabes quisieran hacer algo por el pueblo sirio, habrían abierto las puertas a los refugiados, en lugar de cerrar sus fronteras como han hecho. No quieren evitar que los sirios sean carne del Mediterráneo», lamentó.

En la prensa árabe, algunos caricaturistas se han atrevido a retratar entre criticas a los opulentos monarcas del Golfo que, tal y como señaló también Amnistía Internacional, no han recibido a ningún refugiado sirio, a pesar de estar entre los países más ricos del mundo.

Otros internautas han mostrado su enfado e indignación difundiendo montajes de imágenes en diferentes redes sociales.

En una de las fotografías más compartidas, se puede ver el cadáver del pequeño Aylan tendido en el centro de la sala del pleno de la Liga Árabe, mientras, los representantes de los 22 países miembros de la organización ignoran esta tragedia.

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