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Zaid Abed al-Hamid y Warren Christopher Clark, los dos estadounidenses terroristas del ISIS capturados por las milicias kurdas. EP

No tienen ya ni hacia dónde correr (El momento en el que el comandante del ISIS herido es abandonado a su suerte por sus fanáticos en desbandada: "¡Hermanos!¡Hermanos!").

Cinco extranjeros que se unieron en Siria al grupo terrorista Estado Islámico (ISIS, en inglés), entre ellos dos estadounidenses y un irlandés, fueron detenidos en el este del país, indicó la fuerza kurdo-árabe que combate a los yihadistas con el apoyo de Estados Unidos.

El grupo fue detenido el 30 de diciembre, cuando "planificaba un ataque" contra civiles que huían del bastión de ISIS en la provincia de Deir Ezzor, no muy lejos de la frontera con Irak, anunciaron el domingo en su web las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, en inglés).

Dos estadounidenses, un irlandés de Dublín y a dos paquistaníes de Lahore y de Sialkot, fueron detenidos, según las FDS que publican sus fotos y sus nombres.

Los norteamericanos fueron identificados como Warren Christopher Clark (también conocido como Abu Mohammad al-Ameriki), de la ciudad de Houston, Texas, y Zaid Abed al-Hamid (también conocido Abu Zaid al-Ameriki), cuyo origen se desconoce, según reportes de las cadenas Fox y NBC.

El caso de Clark, de 33 años, era ya conocido. Se cree que se convirtió al Islam en 2004, tras ser criado en una familia cristiana ligada a las fuerzas armadas de Estados Unidos, y en 2014 comenzó a apoyar al ISIS en sus redes sociales, de acuerdo al perfil creado por la NBC.

Poco después se ofreció al "califato" como profesor de inglés y se cree que viajó a Arabia Saudita, Turquía y finalmente Irak, donde tiempo después fuerzas del gobierno encontraron su hoja de vida en los archivos capturados a los yihadistas en Mosul.

Nada se sabe, al momento, de su compañero y presunto compatriota.

"Se descubrió un grupo de terroristas que planificaba un ataque contra civiles que intentaban huir de la zona y cinco fueron capturados por nuestra fuerzas", según las SDF, compuestas mayormente por kurdos.

Unos mil presuntos yihadistas, así como 550 mujeres y unos 1.200 niños, todos extranjeros, están en manos de las fuerzas kurdas, según responsables kurdos.

Los extranjeros que se unieron a ISIS, entre ellos franceses, rusos o sudaneses, son un problema para las autoridades kurdas que piden a los países de origen que los repatrien.

El "califato" del ISIS, autoproclamado en 2014 en territorios de Siria e Irak, atrajo a miles de combatientes extranjeros.

En su apogeo los yihadistas llegaron a controlar tierras del tamaño del Reino Unido y una población de hasta ocho millones de personas, sostenidos económicamente por la venta de petróleo en el mercado negro.

Pero desde finales de 2015 han perdido progresivamente cada pueblo y cada ciudad ante los avances del ejército regular en Irak y de las FDS y el régimen de Bashar al Assad en Siria.

En septiembre, con el apoyo aéreo de la coalición internacional liderada por Washington, las FDS lanzaron una ofensiva contra el último foco de ISIS que persiste en una pequeña franja de territorio en el este de Siria.

Tras varias derrotas, la coalición kurdo-árabe logró avanzar, acorralando a los últimos combatientes del ISIS en un territorio cada vez más pequeño.