Israel nunca descansa.
Ni en la guerra ni en la paz.
Es un país en permanente alerta.
La organización islamista Hamas confirmó este 30 de enero de 2025 la muerte de Mohammed Deif, el enigmático jefe militar de sus Brigadas Al-Qassam.
El anuncio, que es en realidad una dolorosa confesión, pone fin a meses de especulaciones sobre su destino.
Deif, apodado «el fantasma de Gaza» por su habilidad para eludir durante décadas los intentos de asesinato israelíes, fue abatido en un ataque aéreo en julio de 2024.
Así informó Israel en su momento, pero los terroristas lo negaron con insistencia.
Abu Obeida, portavoz de las Brigadas Al-Qassam, declaró en un mensaje televisado: «Este es el destino apropiado para nuestro líder Mohammed Deif, que ha desgastado al enemigo durante más de tres décadas».
La confirmación de Hamas llega seis meses después de que Israel anunciara su eliminación, en lo que parece ser un intento de la organización por controlar la narrativa en torno a la pérdida de su figura más emblemática.
Deif, cuyo nombre real era Muhammad al-Masri, era considerado el cerebro detrás del sangriento ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel, que desencadenó la guerra en Gaza.
Nacido en 1965 en un campo de refugiados, ascendió rápidamente en las filas de Hamas hasta convertirse en el comandante de su brazo armado en 2002.
Su historial incluye la planificación de numerosos atentados suicidas contra israelíes en la década de 1990 y el desarrollo del arsenal de cohetes y la red de túneles de Hamas.
El golpe asestado por Israel a la cúpula de Hamas no se limita a Deif.
En los últimos 15 meses, las fuerzas israelíes han eliminado a varios líderes clave de la organización:
- Yahya Sinwar: Líder político de Hamas en Gaza, abatido en octubre de 2024.
- Ismail Haniyeh: Jefe del buró político de Hamas, asesinado en Teherán en julio de 2024.
- Marwan Issa: Subcomandante militar de Hamas, eliminado en marzo de 2024.
- Saleh al-Arouri: Alto dirigente de Hamas, asesinado en Beirut en enero de 2024.
La eficacia de Israel en la caza de líderes terroristas se debe en gran medida a la sofisticada maquinaria de inteligencia del Mossad y el Shin Bet.
Estas agencias emplean una combinación de tecnología avanzada, redes de informantes y análisis de big data para localizar a sus objetivos.
«La Herramienta», un sistema clasificado del Shin Bet, recopila metadatos de todas las comunicaciones en Israel y los territorios palestinos, permitiendo un seguimiento casi en tiempo real de los sospechosos.
A pesar de estos éxitos, la situación en Gaza sigue siendo extremadamente volátil.
La frágil tregua acordada el 19 de enero de 2025 podría colapsar en cualquier momento.
Avi Melamed, experto en Oriente Medio, advierte: «Aunque Hamas ha sufrido golpes significativos, mantiene capacidad operativa. La reanudación de las hostilidades es una posibilidad real si no se avanza en las negociaciones sobre los rehenes y el futuro de Gaza».
Israel está aprovechando el alto el fuego para recopilar inteligencia crucial.
Fuentes militares israelíes, que pidieron el anonimato, revelan que drones y satélites espía escanean constantemente Gaza en busca de señales de actividad de Hamas.
«Cada día de tregua nos permite mapear mejor las posiciones enemigas y planificar futuras operaciones», afirma un oficial de inteligencia.
La situación de los rehenes sigue siendo un punto de tensión crítico.
Según el último intercambio, realizado el 30 de enero, Hamas liberó a ocho cautivos: tres israelíes y cinco tailandeses.
Entre los liberados se encuentra Agam Berger, una soldado de 20 años. Sin embargo, el proceso no estuvo exento de complicaciones.
Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, denunció «escenas impactantes» durante la liberación de Arbel Yehoud, de 29 años, y Gadi Moses, de 80, en Khan Younis.
Las multitudes palestinas intentaron acercarse a los rehenes, provocando momentos de caos que llevaron a Israel a suspender temporalmente la liberación de prisioneros palestinos.
David Mencer, portavoz del gobierno israelí, reveló días atrás que ocho de los rehenes que debían ser liberados en esta fase han fallecido en cautiverio.
Esta información ha incrementado la presión sobre Netanyahu para lograr la liberación de los aproximadamente 90 rehenes que se estima siguen en manos de Hamas.
La Dra. Sarah Wolfe, analista de conflictos de Oriente Medio en el Instituto de Estudios de Seguridad de Londres, evalúa:
«El intercambio de rehenes es un proceso extremadamente delicado. Cada liberación exitosa fortalece la tregua, pero los incidentes como el de Khan Younis pueden descarrilar rápidamente los avances diplomáticos».
De cara al futuro, la eliminación de Deif y otros líderes de Hamas plantea interrogantes sobre la capacidad de la organización para mantener su control sobre Gaza. No obstante, expertos advierten que Hamas ha demostrado una notable resiliencia. Michael Herzog, embajador de Israel en Estados Unidos, declaró recientemente:
«Hamas sigue siendo una amenaza significativa. Han logrado reclutar nuevos combatientes a un ritmo que supera nuestras bajas infligidas».
La comunidad internacional observa con preocupación.
Antony Blinken, ex secretario de Estado estadounidense, advirtió en una de sus últimas intervenciones públicas que la situación actual «sienta las bases para una insurgencia persistente y un conflicto continuo».
Mientras tanto, la población de Gaza sigue sufriendo las consecuencias de 15 meses de guerra.
Según el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamas, más de 46.000 palestinos han muerto desde el inicio del conflicto.
La ONU -tan poco imparcial y tan entregada a los facinerosos del mundo- advierte que gran parte de la infraestructura de Gaza ha sido destruida y que la crisis humanitaria es «catastrófica».
