A medida que la guerra con Irán se acerca a su primer mes, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el viernes que obligó a retroceder a tres barcos que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz, reafirmando que la vía marítima permanece cerrada al tráfico desde y hacia los puertos vinculados al «enemigo», en el contexto de la ofensiva estadounidense-israelí contra Teherán.
«Esta mañana, tras las mentiras del corrupto presidente estadounidense (Donald Trump) de que el estrecho de Ormuz está abierto, tres buques portacontenedores fueron obligados a dar la vuelta… tras una advertencia de la Armada de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica», declaró la Guardia.
Mientras tanto, los precios del petróleo registraron un ligero repunte el viernes, a pesar de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, pospuso la fecha límite fijada para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz. El crudo Brent alcanzó los 109,85 dólares por barril a las 11:00 GMT, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió un 1,7% hasta situarse en 96,08 dólares.
El precio del crudo Brent ha experimentado un aumento de aproximadamente el 50% desde el inicio de la guerra, mientras que el WTI ha subido cerca de un 40%. Por su parte, los mercados bursátiles asiáticos mostraron un comportamiento mixto.
Escalada continua
En este contexto, el principal puerto de Kuwait, Shuwaikh, sufrió la madrugada del viernes un ataque con drones «hostiles» que causó daños materiales, según anunció la Autoridad de Puertos de Kuwait.
En un comunicado publicado en la red social X, la Autoridad señaló: «El puerto de Shuwaikh (…) fue objeto esta madrugada de un ataque por parte de drones hostiles», y añadió que los informes preliminares «revelan daños materiales sin que se hayan registrado víctimas mortales ni heridos».
Por otro lado, el Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunció que sus defensas antiaéreas interceptaron (el 27 de marzo de 2026) 6 misiles balísticos y 9 drones procedentes de Irán.
En un comunicado, el Ministerio detalló: «Desde el inicio de las flagrantes agresiones iraníes, las defensas aéreas de los EAU han neutralizado 378 misiles balísticos, 15 misiles de crucero y 1835 drones». Asimismo, añadió: «Estos ataques han provocado el martirio de dos miembros de las Fuerzas Armadas en el cumplimiento de su deber nacional, además de la muerte de un civil marroquí contratista de las Fuerzas Armadas, y de 8 civiles de nacionalidad pakistaní, nepalí, bangladesí, palestina e india. También han resultado heridas 171 personas, con lesiones de diversa gravedad, originarias de Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Sudán, Etiopía, Filipinas, Pakistán, Irán, India, Bangladés, Sri Lanka, Azerbaiyán, Yemen, Uganda, Eritrea, Líbano, Afganistán, Bahréin, Comoras, Turquía, Irak, Nepal, Nigeria, Omán, Jordania, Palestina, Ghana, Indonesia, Suecia y Túnez».
Agresiones injustificadas
Estos hechos se enmarcan en una serie de agresiones injustificadas dirigidas contra los países del Golfo, especialmente Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Bahréin, en medio de una evidente brecha de solidaridad por parte de las naciones árabes y de la Organización de Cooperación Islámica.
Al respecto, el Dr. Anwar Gargash, asesor diplomático del presidente de los EAU, señaló que “los países del Golfo Arábigo tienen derecho a cuestionar las posturas y el papel de las instituciones de acción conjunta árabe e islámica, encabezadas por la Liga Árabe y la Organización de Cooperación Islámica, especialmente cuando los países y pueblos de la región se enfrentan a esta agresión iraní”.
A través de la plataforma X, explicó: “Tenemos derecho en los países del Golfo Arábigo a preguntarnos: ¿dónde están las instituciones de acción conjunta árabe e islámica […], y dónde están las ‘grandes’ potencias árabes y regionales mientras nuestros países y pueblos sufren esta brutal agresión iraní?”. Y añadió: “Ante esta ausencia e incapacidad, no es de recibo que más adelante se hable del declive del papel árabe e islámico o se critique la presencia estadounidense y occidental”.
Concluyó su publicación preguntando: “Los países del Golfo Arábigo han sido un apoyo y un socio para todos en tiempos de prosperidad… entonces, ¿dónde están ustedes hoy en tiempos de dificultad?”.
La ilusión del arabismo
Ante la persistencia de los ataques iraníes, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Bahréin han declarado su solidaridad mutua y su apoyo conjunto frente a estas ofensivas traicioneras.
Previamente, los EAU habían expresado su más enérgica condena por el ataque iraní con drones dirigido contra el puerto de Salalah, en el Sultanato de Omán, el cual provocó daños en varios tanques de combustible de las instalaciones portuarias.
El Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí subrayó que «estos ataques representan una peligrosa escalada y una violación de los principios del derecho internacional». Además, reiteró «la plena solidaridad de los Emiratos Árabes Unidos con el hermano Sultanato de Omán y su apoyo a toda medida destinada a salvaguardar su seguridad, proteger a sus ciudadanos y residentes, y preservar su estabilidad».
Por su parte, Qatar también manifestó su enérgica condena al ataque contra el puerto de Salalah, calificándolo como un acto hostil flagrante y una clara violación del derecho internacional y sus principios.
Doha afirmó que «atacar al Sultanato de Omán, después de los intensos esfuerzos que este ha desplegado para reducir la escalada y contener la tensión en la región, representa un ataque inaceptable contra el papel de los mediadores y los esfuerzos de pacificación. Constituye un acto traicionero, un agravio a la buena vecindad y una peligrosa escalada que socava los esfuerzos regionales e internacionales para promover la seguridad y la estabilidad».
A pesar de todo esto, Omán se negó a emitir una declaración conjunta con los países del Golfo para condenar los continuos ataques iraníes, lo que ha suscitado múltiples interrogantes entre los observadores.
Esta negativa se produce a pesar de que Omán ha sido blanco de ataques por parte de Irán, en un momento en que el Sultanato se consideraba a sí mismo un mediador neutral que Teherán no atacaría del mismo modo que a las naciones vecinas.
El periodista tunecino Mokhtar Dabbabi opina: «Los ataques contra Omán reafirman que los iraníes no tienen amigos en la región. El engaño puede haber funcionado con algunos, pero lo que está sucediendo brinda a los países del Golfo la oportunidad de abandonar el enfoque individualista y buscar soluciones colectivas, no solo para hacer frente a la actual agresión iraní, sino también a nivel estratégico a largo plazo».
Dabbabi señaló además que «Egipto, que aún sufre las consecuencias de los ataques a buques en el mar Rojo, volverá a encontrarse en el epicentro de la crisis. Si se amplían las operaciones contra los barcos, las pérdidas del Canal de Suez se duplicarán». Y concluyó: «Al final, quizás la lección más importante que impone esta…

