No más Mentiras

Antonio García Fuentes

Una de cada dos… «viene del mar»

Una de cada dos… “viene del mar”

Como socio de “Greenpeace” y desde hace muchos años, recibo la revista trimestral que publica esta organización; y lo primero que me sorprende y angustia (de las abundantísimas malas noticias que trae el ejemplar de “verano”); es la siguiente: “Una de cada dos bocanadas de aire que respiramos procede de los océanos”…
Me encuentro en ese momento frente al mar Mediterráneo y en mi casa de Torre del Mar (costa de Málaga). Esta mañana y como de costumbre, realizo junto a mi perro (Aníbal), el que debidamente atado siempre me acompaña; el primer paseo de cada día; cosa que hacemos bien temprano para disfrutar los efluvios del “Mare Nostrum” y las caricias del “padre Sol”; que a esa temprana hora, vienen de las aguas y del espacio, como bendiciones que alimentan enormemente, tanto al cuerpo como al espíritu; más tarde empezará a hacer el calor propio de los veranos en Andalucía y mejor quedar en casa, ligero de ropa, leer, oír música, que sea eso (verdadera y melódica música) y si alguna “musa”; llama a la puerta de mis neuronas, entonces escribir algo, como me ocurre en este preciso momento; puesto que para aquel que lo ignore; “no se puede ni se debe escribir antes de esas llamadas, que en realidad ni sabemos de dónde vienen y menos, cómo y porqué se producen”.
En ese paseo, como igual ocurrirá en el de ya en la tarde, “y cuando cae el sol”; voy viendo en el lugar por donde ando, que normalmente es en el bien logrado paseo marítimo de esta pedanía; diferentes y bastantes desechos que, “el mono y monitos humanos”; van dejando tras de su paso y pese a la abundancia de papeleras y contenedores con que cuenta “este lugar de veraneo”; ello me produce la indignación propia de quién considerándose “un mono más”, pero con la ya plena convicción de que debemos cuidar el planeta como lo que es en realidad; o sea, “la casa común que tenemos y que como tal, es la que nos dio la vida y nos mantendrá mientras vivamos en ella”.
Debo decir que en agosto cumpliré ochenta y un años y que por mi edad, mis capacidades son limitadas pese a que en general, gozo de buena salud… puntualizo todo ello, por cuanto tanto aquí al lado del mar, como en mi casa del resto del año, que se encuentra en “tierras altas” y a casi seiscientos metros de altitud; no me importa agachar mi viejo esqueleto y coger un plástico, una botella, envase, o lata de bebidas “mil”; que esos otros “monos humano”; van soltando por donde pasan y pese a que ya y lo reitero; en cualquier lugar medio civilizado, abundan papeleras y contenedores; que es donde deposito lo que recojo; quizá creyendo que aquel que me vea, entienda el mensaje y practique lo que yo hago hace ya muchísimos años; o sea, que mis desechos “como mono y los de mi perro”; vayan a donde deben ir, por cuanto hace ya muchísimo tiempo que lo entendí; e incluso a mis hijos; que ya pasan de los cincuenta años; se lo hacía cumplir aquí mismo en estas playas, que yo ya ni visito; pero en aquel entonces, al clavar el soporte de la sombrilla y abrir ésta; lo primero que hacíamos, era limpiar de desechos (muchas veces incluso cristales de botellas rotas) y los que al regresar a donde teníamos la vivienda (entonces de alquiler) los depositábamos en los lugares que entonces, aquel ayuntamiento, que no debía disponer de muchos fondos, pero que ya ponían a lo largo de la playa, bidones vacíos de “alquitrán o asfalto de carreteras”; para que los bañistas depositaran allí “sus desperdicios”; que luego “un carro con acémila y acemilero”; recogían y supongo llevarían al vertedero o muladar municipal, para que se pudriesen allí; puesto que entonces, hablar de reciclaje, era algo así, como, “hablar en arameo en una reunión de pescadores de ribera, segadores o pastores de ganado”.
No sé lo que va a pasar, puesto que en esa misma revista, ponen a la potentísima firma “NESTLÉ”; como de las más contaminantes en plásticos del planeta; por tanto cuando veamos “sus magníficos y bien presentados chocolates”; pensemos que como en todo, “tras esa cara hay una cruz”; y por descontado, nosotros todos, debemos depositar nuestras basuras en donde corresponde y confiar en que se pueda regenerar este planeta, que… “es el único que tenemos y nos lo presentan ya muy malito, muy grave y matando a sus propias especies; esperemos que una de ella no sea la nuestra, “el mono humano y que dicen es sapiens, sapiens”… ¿Sí?

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

Recibe nuestras noticias en tu correo

Antonio García Fuentes

Empezó a escribir en prensa y revistas en 1975 en el “Diario Jaén”. Tiene en su haber miles de artículos publicados y, actualmente, publica incluso en Estados Unidos. Tiene también una docena de libros publicados, el primero escrito en 1.965, otros tantos sin publicar y mucho material escrito y archivado. Ha pronunciado conferencias, charlas y coloquios y otras actividades similares.

Lo más leído