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Liam Neeson YT

Es la última estrella atrapada en las arenas movedizas de unas palabras pronunciadas sin filtro. Y, como se ha demostrado, sacadas de contexto. Pero el juicio ya está abierto y el linchamiento público, en pleno apogeo: Liam Neeson (66 años) es «racista y violento», dicen. El nuevo paria de Hollywood, según ABC.

La primera llama de la pira de indignación en la que ahora arde el actor norirlandés se encendió durante una entrevista con «The Independent», en la que habló sobre una antigua novia que un mal día le contó que había sido violada por un afroamericano. Neeson reconoció que, entonces, sintió verdaderas ganas de «matar a cualquier negro» que se cruzará por su camino. «Recorrí zonas con una palanca en la mano. Me avergüenza decirlo. Durante tal vez una semana estuve esperando que algún ‘‘bastardo negro'' saliera de un pub y me echara una ojeada o me provocara... Para poder matarlo». Excesivo, sí. Pero muchos de quienes ahora le enjuician, callan pecados similares que Neeson no tuvo la prudencia de guardar.

Por supuesto, internet ha desatado su furia en masa contra el actor. Twitter y Facebook se han convertido en las plataformas desde donde ahora se le ataca sin piedad. Las consecuencias ya se han hecho notar: su aparición en «The Late Show» con Stephen Colbert fue cancelada y la productora de su nuevo filme, «Cold Pursuit», suspendió la alfombra roja del estreno para no comprometer más a su estrella.

Neeson ha vuelto a dar la cara en otra entrevista en la televisión estadounidense para negar las acusaciones de racismo y ha tratado de justificar aquel «impulso de matar» al instinto animal. «Estaba tratando de mostrar honor hacia mi amiga, siguiendo una moda medieval», confesó en «Good morning America». «No soy racista», añadió.

Ante las cámaras, Neeson también admitió que aquella reacción acabó doliéndole: «Busqué ayuda. Fui a un sacerdote que escuchó mi confesión». Ahora trata de recomponerse ante la oleada de críticas levantada por un suceso de cuando tenía poco más de 20 años. «La violencia engendra violencia, la intolerancia engendra intolerancia», insiste.

Criado en Irlanda del Norte, educado en el catolicismo, ha admitido en más de una ocasión que sentir «remordimientos» no le resulta ajeno. También, que los extremismos le atemorizan. Su éxito en el cine ha sido fruto de años de trabajo como secundario impecable y, en plena madurez, es cuando ha alcanzado la condición de estrella. Cuando comenzaba su carrera, vivió un intenso amor con Helen Mirren. Y en 2009 enviudó de la actriz Natasha Richardson, la mujer de su vida. Ayer, otra mujer importante para él ha salido en su defensa, Whoopi Goldberg. «La gente a veces tiene ataques de rabia y vive una temporada así. ¿Eso es estar lleno de odio? No. Le conozco desde hace tiempo y creo que me habría dado cuenta», ha dicho.