Ocio y Cultura
Natasha Roberts RS

El acoso escolar es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre estudiantes de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado tanto en el aula, como a través de las redes sociales, con el nombre específico de ciberacoso. Una adolescente británica que acabó con muchas heridas tras recibir una brutal paliza por parte de compañeras de clase que le hacían bullying ha dado su merecido a sus agresoras protagonizando una sesión de fotos como si fuera toda una modelo, tal como cuenta The Sun, según ABC.

Natasha Roberts se quedó «irreconocible» cuando tenía 13 años, tras recibir brutales golpes y patadas por parte de compañeras del colegio, que la dejaron tendida en el suelo prácticamente sin poder moverse. Sufrió fracturas en la nariz y pómulos y múltiples lesiones en la cabeza. Pero sus agresoras, además, le arrancaron trozos de pelo. Estuvo un tiempo sin poder volver a la escuela, pues además de las secuelas físicas también tuvo estrés postraumático.

Sin embargo, meses después de la paliza su vida ha dado un giro, pues tras posar en una sesión de fotos ha descubierto sus dotes de modelo. Fue el fotógrafo Jamie Lundy quien contactó con ella para ofrecerle una sesión de fotos gratuita, algo que, según la madre de la adolescente, le ha venido muy bien para recuperar su confianza, truncada tras la paliza.

En conversación con el medio Liverpool Echo, la madre de Natasha aseguró que su hija «está mucho mejor de lo que estaba»: «Ella realmente quiere ayudar a los demás, asegurarse de que no se den por vencidos y de que los matones no ganen. Con la confianza que le dio la sesión de fotos, semaquilló y se peinó y dijo "nadie me va a vencer"».

«El fotógrafo le dijo que lo normal era que costara un par de horas conseguir una buena foto, pero se sorprendió por lo bien que posaba ella», relata la madre al citado medio.

Al comentar sobre la terrible situación que vivió la adolescente en abril, cuando sus compañeras de clase le dieron una brutal paliza, la madre agregó: «Fue horrible. Todavía tengo pesadillas sobre eso. Estaba irreconocible. No creo que esas matonas se dieran cuenta de lo que sus acciones pueden hacer a otra persona y el efecto psicológicoque tiene sobre un niño. No se dan cuenta de lo que le han hecho pasar».

El fotógrafo Jamie Lundy dijo: «Durante meses, Natasha estuvo comprensiblemente aterrorizada. Sufrió una depresión terrible y baja autoestima y ansiedad. Pero su venganza ha sido su primera sesión de fotos. Qué joven tan increíble. Tiene un gran futuro como modelo».

Por la paliza se declararon culpables a principio de este año dos niñas de catorce años, que fueron condenadas a pagar una indemnización.