Ocio y Cultura

Siendo generosos, podriamos decir que fue una pifia. Si intentamos ser ecuánimes, no queda otra que calificar el 'vestido-bikini' de Cristina Pedroche en las Campanadas de Nochevieja de espantoso adefesio (La maciza Cristina Pedroche posa 'en bolas' para calentar las Campanadas de Nochevieja).

No podía ser ni más feo, ni más inapropiado, ni más hortera (Campanadas de Nochevieja: el vestido de Cristina Pedroche pasa de las transparencias al Carnaval).

Su uso de transparencias y la polémica que rodea a su «look» año tras año han pasado a ser un tema muy recurrido en las mesas de esa noche (Le cae la del pulpo a Cristina Pedroche por pisar 'El Hormiguero: "Creída, egocéntrica, flipada...").

Año tras año recibe una oleada de críticas por su 'look', pero a ella no le importa apenas nada, porque es el dia del año que hace más caja en televisión y además sube su 'caché' (La caradura e incoherencia de las feministas y sus colegas de 'LaSexta' ponen a Twitter en pie de guerra).

La cosa es que se hable.

«La gente me da muchísimo más apoyo aunque también haya muchas críticas, y, en el fondo, que la audiencia vaya subiendo es maravilloso, pero lo más importante es la calidad... y la calidad cada año va a más».

Está claro que a la maciza le importa un comino que la cadena Atresmedia 'utilice' su cuerpo para conseguir mayor audiencia en Antena 3, entre otras razones porque es lo que hace durante todo el año en LaSexta y ya está más que acostumbrada.

Para espanto hasta de los que tienen mayores tragaderas en esto de la moda y el buen gusto, este año fue la firma catalana Tot-Hom la encargada de vestir a la presentadora de televisión en las Campanadas.

Y la 'cagada' ha sido antológica. El conjunto escogido fue diseñado por Marta Rota. Se trataba de un vestido muy colorido y florido, que recordaba a un «bikini floral» al más puro estilo de Carnavales (Twitter: Arturo Pérez-Reverte arrasa con este reflexión sobre España y los cobardes ).

En cuanto al tono, han sido rosados y verdes y con las flores en tres dimensiones. La espalda, cubierta por un tul.

Pues para intentar justificar tamaño espanto, a Cristina Pedroche y a sus 'asesores' de Atresmedia no se les ha oucrrido otra gilipollez que elaborar un ridículo discurso, enfocando el asunto por el lado feminista, con toques de ecologismo:

«Uso cristal reciclado en los zapatos para colaborar con el medio ambiente. Simboliza mi compromiso personal con el reciclaje y el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Deseo que en el 2019 la clase política y las grandes empresas trabajen para reducir la contaminación, las emisiones de CO2, la deforestación y los plásticos que inundan nuestros mares y océanos".

"Si no queremos ser la próxima especie que desaparezca, pensemos qué mundo queremos dejar a nuestras hijas e hijos. Tenemos que ser conscientes de que no existe otro planeta al que mudarnos. Hagamos un planeta mejor, más habitable, con mares y bosques sanos».

«Bosques por los que correr libres y seguras. Hablo como corredora y como mujer, que llevemos zapatos de cristal no significa que seamos cenicientas. Que nos pongamos las zapatillas y salgamos a correr solas, no significa que no sepamos si vamos a volver sanas y salvas. Basta ya de crear una sociedad de miedo y de terror: yo no voy a callar hoy. Por las mujeres que ya no podrán levantar su voz en este año que comienza».

El despelote en las redes sociales es total.

Le sacuden desde todos los frentes, empezando por el de su impostado 'feminismo' y la manipulación de la cadena de televisión:

Y siguiendo por el de la 'originalidad' del modelito: