Ocio y Cultura
Francisco Rivera baila con Eugenia Martínez de Irujo y Tana sonríe en su puesta de largo. EP

Cierto que Tana Rivera es un desastre como estudiante, pero algo debe tener para conseguir lo que logró este 14 de septiembre de 2018.

La bella no ha sido capaz de aprobar las pruebas de acceso a la Universidad en los dos intentos que ha tenido pero sus padres no han querido privarla de celebrar su puesta de largo, aunque haya sido un año después de cumplir la mayoría de edad.

La hija de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera reunió este viernes a su familia y amigos en La Pizana en una fiesta que nadie olvidará.

A las 21.00h  de este viernes, los 300 invitados estaban citados en esta finca sevillana que perteneció a la Duquesa de Alba y que heredó Eugenia Martínez de Irujo. Con un riguroso dress code de smoking para ellos y traje largo para ellas, los amigos de la homenajeada iban haciendo su aparición entre paraguas y flashes.

Al ritmo de Danubio Azul, Fran Rivera, emocionadísimo, protagonizó la escena más emotiva de la noche junto a su hija.

Bajo una intensa lluvia que deslució la llegada, fueron entrando los invitados en torno a las nueve de la noche, llegados en coche y en autobús.

Francisco Rivera, con nuevo corte de pelo, fue el único que paró a posar para la prensa congregada en las puertas y lo hizo junto a su mujer, Lourdes Montes.

Feliz por el bonito acontecimiento que su hija estaba a punto de celebrar, aseguró:

“Fíjate qué pena el agua, pero bueno, allí lo vamos a pasar bomba”.

Un poco más tarde llegaban en el mismo coche Kiko Rivera, su mujer, Irene Rosales, y su hermano, Cayetano Rivera, que acudió sin su mujer, Eva González, que estaba grabando una nueva temporada de 'Masterchef'.

Pero que no impidió que Cayetano y todo el mudo se lo pasase en grande con Kiko, que fue el encargado de poner música a la fiesta de su sobrina.

Lorenzo Caprile ha sido el diseñador elegido para confeccionar el traje de la gran noche de Cayetana, que lució un vestido rojo largo con cuello halter y pendientes a juego.

En cuanto al peinado, la hija de Francisco Rivera se decantó por un recogido trenzado. Un look muy similar a aquel con el que brilló en la boda de Cayetano Rivera y Eva González.

En cuanto a Eugenia Martínez de Irujo, su traje guardaba cierta semejanza con el de su hija, no en vano llevaba la firma del mismo modisto: cuello halter y bordados de pedrería, aunque en su caso el vestido era de color negro.

La duquesa de Montoro dejó suelta su media melena ondulada y maquilló sus labios de rojo, lo que contribuyó a potenciar su sonrisa.