Ocio y Cultura
Viajar en pareja YT

Si sales de tu rutina diaria, sales de tu zona de confort. Es así de fácil. El problema radica en que es no queremos alejarnos de ella por una simple razón: la comodidad. Viajar supone nuevos retos, experiencias, aprender nuevas costumbres... En definitiva, salir de esa zona de confort. Y es que ampliar la relación con el entorno implica ampliar la relación con nosotros mismos.

Según la empresa Coaching on focus, además de visitar lugares nuevos, disfrutar del tiempo libre o aprender experiencias, viajar también también ayuda a:

1. Planificar el cambio. Viajar es siempre una aventura. Cuando planificamos un viaje creamos escenarios de futuro, sin embargo siempre surgen imprevistos donde poner a prueba nuestra resilencia, nuestra adaptación al cambio.

2. Construir identidad. Somos mucho más de lo que pone en nuestro carnet o pasaporte. Enfrentarnos a situaciones nuevas y tener tiempo para reflexionar, nos permite conocernos y volver a conectarnos con nosotros mismos.

3. Consolidar nuestros valores. Viajar nos ayuda a ver que no es cierto de que "Tanto tienes, tanto vales" y que el valor de las cosas, al igual que el interno, es subjetivo y nadie más que tú puede valorarlo. Fomenta la empatía, el respeto y la tolerancia.

4. Aligerar nuestras mochilas. Conocer otras culturas nos permite quitarnos muchos de los miedos, creencias y prejuicios con los que vivimos a diario. Ser consciente de ello, nos abre la mente a nuevas experiencias.

5. Definir nuestros objetivos. Disfrutar de tiempo libre proporciona un espacio de claridad mental. Salir de la rutina nos da otras perspectivas que nos ayudan a definir el camino y dirección que queremos tomar.

6. Poner el foco en lo importante. Viajar y alejarnos de las cosas cotidianas, nos ayuda a relativizar los problemas, a cuidar lo que verdaderamente importa y a ser mucho más compasivos.