Ocio y Cultura
El bus con turistas alemanes despeñado en la isla portuguesa de Madeira. EP

Treinta personas, la mayor parte de ellas turistas alemanes, han muerto este 17 de abril de 2019 al despeñarse un autobús turístico por un barranco en la isla de Madeira (Portugal).

El accidente tuvo lugar en torno a las 18.30 de la tarde, hora local, en una carretera secundaria cerca de la aldea de Caniço. Las autoridades insulares indicaron que a bordo del autobús siniestrado viajaban 55 personas, la mayoría entre 40 y 50 años.

La muerte de una turista alemana que se encontraba en cuidados intensivos elevó el número de víctimas a 29. De las 27 personas que fueron evacuadas al hospital Dr. Nélio Mendonça de Funchal -entre ellas el conductor del autobús y el guía turístico-, tres de ellas se encontraban graves -entre ellas la última turista fallecida-, por lo que no se descarta que el número de víctimas aumente en los próximas horas.

Según el último parte médico ofrecido por el hospital, de los 27 heridos, 23 permanecen en observación, dos están en la unidad de cuidados intensivos y otros dos ya han recibido el alta.

En declaraciones a los medios lusos, el alcalde del concejo de Santa Cruz, Filipe Sousa, indicó que los fallecidos eran todos turistas alemanes. Madeira es un destino popular para los germanos por su buena temperatura en los meses de invierno, por lo que hay comunidades de expatriados repartidas por la isla.

El Gobierno de Madeira afirmó que el vehículo siniestrado tenía cinco años y había sido "debidamente inspeccionado" recientemente, pero fuentes de Protección Civil citadas por los medios lusos trabajan con la hipótesis de que hubo algún tipo de fallo en los frenos del autobús.

La Fiscalía lusa ha anunciado la apertura de una investigación para determinar qué provocó el accidente.

El siniestro tuvo lugar junto a la intersección de la carretera Ponta da Oliveira y la calle Alberto Teixeira.

El vehículo había salido poco antes del hotel Quinta Splendida. Según los testigos presenciales, el conductor perdió el control del autobús en una curva.

Tras volcar, se precipitó al vacío dando vueltas de campana e impactando contra una casa situada en el fondo del barranco.

Junto al vehículo accidentado viajaba otro autocar, también turístico, cuyos ocupantes tuvieron que recibir anoche atención psicológica, ya que entre ellos figuraban amigos y familiares de las víctimas.

Al lugar del siniestro se desplazaron 19 vehículos de emergencias, entre protección civil, bomberos y servicios médicos.

Tras el traslado de los heridos, los equipos procedieron a la retirada de los cuerpos en la zona y a su traslado al Instituto de Medicina Legal para identificarlos.

El primer ministro portugués, el socialista António Costa, dio anoche el pésame a la canciller alemana, Angela Merkel.

"Fue con profundo pesar que tuve conocimiento del trágico accidente ocurrido en Madeira".

Por su parte, el presidente luso, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, comunicó en un principio que tenía previsto desplazarse a la isla, pero finalmente renunció para dar prioridad a que la Fuerza Aérea Portuguesa usara el avión para transportar a los heridos.

"Son necesarios los dos aviones y esto tiene prioridad absoluta".

Previsiblemente algunos de los heridos serán evacuados a Lisboa. En declaraciones a la cadena de televisión SIC Rebelo de Sousa dijo que había hablado con su homólogo alemán, Frank-Walter Steinmeier, para informarle sobre lo sucedido y expresar su pesar.

El accidente de este miércoles es la mayor tragedia por número de muertos ocurrida en Madeira desde las graves inundaciones de 2010, que dejaron más de cuatro decenas de víctimas mortales.

En 2017, la caída de un árbol durante una romería dejó 13 muertos y casi medio centenar de heridos en la isla, situada a casi mil kilómetros del Portugal continental y con unos 250.000 habitantes.