Para ver en Viena la exposición "La verdad desnuda", sobre arte erótico de comienzos de 1900.

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Se permite la entrada gratis a quien vaya en cueros

PD / Agencias, Sábado, 30 de julio 2005

La Maja de Goya no tuvo pudor a la hora despojarse de la ropa para posar. Si las paredes de los museos están repletas de desnudos, ¿por qué no dejar en cueros también a los visitantes? Esta es la idea que debió de pasarle por la cabeza a los responsables del  Museo Leopold de Viena, que ha permitido el acceso libre a todos aquellos que llegaron a sus puertas como sus madres les trajeron al mundo.

La iniciativa se produce en el marco de la exhibición ’La verdad desnuda’, de arte erótico de comienzos de 1900.

La condición era acudir con un traje de baño o sin ninguna vestimenta. Con la ola de calor que afecta a la mayor parte de Europa y temperaturas de más de 30 grados en Viena, el museo pensó que su espacio con aire acondicionado sería un atractivo.

"Descubrimos que un cuerpo desnudo es tan hermoso como uno arropado", expresó Elisabeth Leopold, que fundó el museo junto a su esposo Rudolf. Peter Weinhaeupl, director comercial del museo, expresó que la meta era ayudar a la gente a soportar el calor y al mismo tiempo crear un pequeño escándalo que recordara la forma en que los trabajos de Gustav Klimt, Egon Schiele, Oskar Kokoschka y otros conmocionaron al público cuando fueron revelados hace un siglo.

"Queríamos que la gente tuviera la oportunidad de refrescarse y dejar a la vista su desnudez", manifestó. "Es en parte un experimento". Una prueba que sin duda ha triunfado sobre todo entre el colectivo nudista, que ha campado a sus anchas entre algunas maravillosas obras de arte.

La mayoría de los que se presentaron con poca ropa optó por trajes de baño, pero algunos prefirieron mostrar más. Entre ellos estaba Bettina Huth, una alemana de Stuttgart, de 52 años, que recorrió la exhibición vistiendo sólo sandalias y una pequeña braga ceñida de color negro. ¡Fuera complejos, esto es arte!