El nuevo año traerá más de un disgusto para los fumadores comprometidos por culpa de la nueva ley "antitabaco". La opinión pública se encuentra dividida. Unos consideran que es un buen momento para dejar el hábito y otros estiman que la ley representa un ataque directo a su libertad de acción. Lo último que se ha decidido sobre la ley es que, finalmente, no habrá salas de fumadores en los centros de trabajo.
La creación de estos espacios no ha sido incluida en la Ley anti-tabaco que ha aprobado el Senado. El PSOE y el Partido Popular han sumado sus votos para evitarlo. La nueva ley "antitabaco" amplía a dieciocho meses el periodo para que bares y restaurantes de más de cien metros cuadrados preparen las zonas separadas para fumadores.
Con el apoyo de todos los grupos políticos se aprobó que se permita la posibilidad de fumar en estaciones de servicio. Lo que no se autorizará es la venta manual de tabaco. Sólo podrá hacerse a través de las máquinas expendedoras automáticas.
También se ha incluido por mayoría que en las zonas habilitadas para fumar en cualquier tipo de establecimiento no se permitirá la presencia en el mismo de menores de 16 años. La Sanidad pública financiará medicamentos o productos sanitarios de eficacia probada para dejar de fumar.