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Cirujanos valencianos reconstruyen el pene amputado a tres niños keniatas

Europa Press, Miércoles, 14 de diciembre 2005
El doctor Pedro Cavadas, a través de la fundación que lleva su nombre, ha traído a cinco niños keniatas a Valencia para operarlos de distintas patologías. A tres de ellos ya les han reconstruido el pene que les fue amputado en guerras tribales o para hacer una pócima con la que curar el sida, y otros dos han sido intervenidos de una pierna y de la columna. Además, otros dos niños serán operados esta semana por las malformaciones en el corazón que padecen.

Con las intervenciones realizadas por el doctor Cavadas estos niños podrán llevar una vida "prácticamente normal". Así, según explicó, con la técnica empleada se puede construir una estructura muy similar a la de un pene natural, "en cuanto a aspecto y función", con "la rigidez suficiente como para poder mantener relaciones sexuales con penetración y sensibilidad erógena".

Los casos más complicados son las amputaciones totales, de pene y testículos, con lo que los niños quedarán estériles, aunque con tratamiento hormonal "pueden llevar una vida prácticamente normal".

La reconstrucción del pene se consigue, señaló el médico, "transfiriendo tejido del antebrazo, utilizando piel y un segmento de hueso para darle rigidez" a la zona púbica mediante microcirugía, y conectando el tubo de la orina, la arteria y las venas "para que circule la sangre" y los nervios "para que recupere la sensibilidad erógena".

Los niños que ha traído el doctor Cavadas, de entre 4 y 16 años, proceden de zonas muy pobres de Kenia. A uno de ellos, Omondi, le amputaron el pene para venderlo, pues en aquel país se tiene la creencia de que una pócima realizada con pene de niño virgen cura el sida.

Los otros dos menores fueron agredidos en guerras tribales en las que los miembros de una de estas facciones matan a todos los niños de la tribu a la que se enfrentan, menos a uno, al que mutilan genitalmente. "Es una forma de intimidar y de decir que van en serio", señaló.

Este es el caso de Abraham, un chico de 16 años, único superviviente de una escuela de más de 40 niños, al que dejaron vivir pero al que le amputaron el pene y los testículos. "Su madre fue a despedirlo y le pidió al médico que lo traía que lo cuidáramos, porque era el único hijo que le quedaba. Esto te obliga a dejarlo bien", indicó el doctor Cavadas.

El médico valenciano, especialista en cirugía reconstructiva del Centro de Rehabilitación de Levante, destacó la esperanza que se abre en estos niños tras ser operados en España. "Les devolvemos la vida, eran niños totalmente estigmatizados que no tenían ninguna posibilidad de hacer una vida normal" en su país, comentó.

Además, añadió, la mayoría de ellos "no han salido de ambientes paupérrimos", donde la esperanza de vida es "ridículamente baja" y donde les espera, sobre todo, el sida y la muerte. Ahora, señaló, pueden ver "el otro lado", que no sólo hay cosas horrendas sino que "hay gente que te regala algo a lo que no tenías acceso, a una vida nueva".

Las operaciones han sido llevadas a cabo por la Fundación Pedro Cavadas, que trabaja desde 2004 tanto en Kenia, donde opera los casos menos complicados, como en España. Las intervenciones realizadas en Valencia, concretamente en el Hospital 9 d" Octubre, son costosas y pueden suponer un coste de unos 42.000 euros una, "muchísimas miles de veces lo que podría ganar en toda su vida" un niño de aquel país.

La fundación ha intervenido a más de 200 personas en Kenia desde 2004 y ha traído a diez niños a Valencia para operarlos de patologías complicadas, indicó el doctor, quien comentó que la intención es hacer un viaje al año al país africano para solucionar el mayor número de casos.