Cap. 3 / La piscina ilegal de Pedrojota

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La prensa local se tira de cabeza mientras la nacional ni se moja los pies

Periodista Digital, Jueves, 9 de septiembre 2004
Que la espectacular piscina en la costa mallorquina de la que disfrutan PedrojotaAgatha Ruiz de la Prada en el arbolado jardín de su mansión en la Costa de los Pinos es ilegal nadie lo discute,  salvo el propio director de El Mundo y su compañera sentimental, claro está. La razón que aducen algunos, para defender lo indefendible, es que hay innumerables casos similares repartidos por todo el litoral balear.

Pedrojota ha utilizado todos sus recursos e influencia --igual hizo para salirse con la suya construyendo una cubrecubierta ilegal en el fabuloso dúplex madrileño de Castellana tras comprárselo al escritor Vilallonga-- para saltarse la Ley de Costas y toda la normativa administrativa, a fin de ampliar, mejorar y hacer más suntuosa la casa de veraneo en Mallorca que él y Agatha creen merecer. Y lo hace sin rubor o mala conciencia. Buena prueba de ello es que la modista no tiene reparo alguno en mostrar periódicamente al resto de los mortales, en revistas de moda y decoración, el lujo casi afrodisiaco de esa piscina ganada a las rocas del acantilado y enclavada en el extremo de esos 600 metros cuadrados de pinos y cuidado césped.

Pero la piscina ilegal de Pedrojota tiene un trasfondo político-mediático. La edición local del diario El Mundo en Baleares inició hace meses una furibunda campaña contra el conocido editor Pedro Serra, atacando en especial el Museo Els Baluard  (El Museo del Baluarte). Para comprender la dimensión de la campaña lanzada al grito de "a por él" de Pedrojota, basta entrar en el buscador de noticias de Google (http://news.google.es) y poner "Pedro Serra". Todos los resultados que se obtienen son artículos publicados por El Mundo-El Día de Baleares.

 Empezando por uno titulado "Así se las gasta Pedro Serra" y firmado por el director de El Mundo Baleares en el que se rescata al GAL y la teoría de la conspiración para defender la "legalidad" de la piscina de Pedrojota. Incluso en las páginas de opinión del diario salen piezas con títulos como "Antich se vuelve a bajar los pantalones ante Pedro Serra" que superan el paroxismo periodístico para convertirse en material de análisis para doctorandos en psicología.

En las islas Baleares hay mucha gente que despotrica contra Pedro Serra --le califican de vejestorio, franquista , obsoleto y otras "lindezas" similares--, pero la campaña orquestada por El Mundo cayó mal entre los lugareños.

--A fin de cuentas, el dueño del diario Ultima Hora es de aquí y en cambio los de El Mundo son foráneos que han llegado de Madrid con más infulas y malos modos que dinero --comentan--. Pedro Serra es el presidente del Museo, pero ha cedido obras de arte y ha logrado que una zona, que era un vertedero, sea ahora algo visitable y hermoso. La zona marítima ha cambiado y, en parte, gracias a él.

El Museo se inauguró en enero de 2004 y desde entonces, El Mundo --por orden de Pedrojota y con más encarnizamiento que habilidad-- no ha cesado de atacar el proyecto y a sus promotores un día sí y al otro también.

--Flota la sensación que los mamporreros de Pedrojota aquí en Baleares están tratando de destruir figuras locales para hacer un hueco todavía más grande a sus eximio jefe --opina un entendido en política local, quien añade: --El enconamiento hace pensar a muchos que existe algo oculto, porque es demasiado exagerado para ser producto de una simple competencia profesional.

Con estos antecedentes, cuando en junio slató el asunto de la piscina ilegal de Pedrojota, los medios de Pedro Serra contraatacaron con las mismas armas que sus oponentes: artículos diarios de prensa.

--Desde principios del verano, Pedrojota, Agatha y su piscina son la coña de la isla --comenta una vecina de la pareja en la Costa de los Pinos--. En parte por envidia y en buena medida porque su prepotencia es insultante: no sólo han invadido la franja costera y se han apropiado de un trozo de zona pública, cortando el paso a la gente, sino que exhiben su piscina, se hacen fotos y alardean en las revistas.

Los veraneantes en las islas, así como los lugareños, se han pasado unos meses de julio y agosto inolvidables a base de pequeñas píldoras periodísticas como si se tratara de un culebrón venezolano por entregas.

El conocido y respetado experto en política local, quien ruega se mantenga su nombre anónimo --"este Pedrojota tiene muy mal perder y te puede buscar las cosquillas"-- concluye:

--Sean como sean las cosas, la realidad es que el asunto se le ha terminado yendo de las manos al director de El Mundo y va camino de concluir con la demolición o apertura al público de la piscina que, con tanto mal gusto como esmero, ampliaron, excavaron y montaron Pedrojota y Agatha.

Y a todo esto y por el momento, la gran prensa nacional, la siempre furibunda Cadena SER donde aborrecen a Pedrojota y los habituales de las tertulias de radio, ni una palabra. Tiene su lógica, porque el director de El Mundo es poderoso, muchos tienen pecados que ocultar y en las redacciones sigue vigente la vergonzonsa máxima de que "perro no come perro".

Mañana: Cap. 4 "Desmentidos, manipulaciones, congresistas y bajadas de pantalones"