La economía latinoamericana
crecerá un 5 por ciento en 2006, con lo que completará cuatro años
consecutivos de expansión, y se ha hecho menos vulnerable a las
presiones externas, según un informe difundido hoy en Santiago por
la CEPAL.
"Es la segunda vez que la región atraviesa por una situación de
estas características en los últimos 25 años (la anterior fue entre
1991 y 1994)", señala el "Estudio Económico de América Latina
2005-2006", presentado hoy por la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe (CEPAL).
En estos cuatro años, el crecimiento medio anual del Producto
Interior Bruto (PIB) regional ha sido del 4,3 por ciento, lo que
supone un incremento promedio del PIB por habitante del 2,8 por
ciento, precisa el informe.
El crecimiento proyectado para 2006 por el organismo de las
Naciones Unidas mejora la previsión del 4,6 por ciento hecha en
abril pasado y es superior al 4,5 registrado en 2005, pero inferior
al 5,8 por ciento de 2004.
La CEPAL prevé además que "en el contexto de una moderada
desaceleración de la economía mundial" la región crecerá alrededor
del 4,5 por ciento en 2007.
"La región es menos vulnerable a las perturbaciones externas",
subrayó al presentar el informe el secretario ejecutivo de la CEPAL,
el argentino José Luis Machinea, que advirtió de que existen
"grandes diferencias entre países".
Agregó que a pesar de la menor vulnerabilidad, la mayor
volatilidad internacional "obliga a acentuar el manejo contracíclico
y a mejorar la institucionalidad fiscal".
En este contexto, vaticinó que durante 2007 las economías de la
región "seguirán creciendo, pero a un ritmo algo menor".
Según la CEPAL, este año la expansión será generalizada, en un
rango entre 3,5 y 6,5 por ciento para la mayoría de los países, con
las excepciones de Venezuela, la República Dominicana y Argentina,
que crecerán a tasas superiores al 7,5 por ciento y, en el lado
opuesto, de Haití, cuyo crecimiento rondará el 2,5 por ciento.
Por países, el máximo crecimiento corresponde a Venezuela y la
República Dominicana, con un 8 por ciento, seguidos por Argentina,
con un 7,6 por ciento.
La economía de Panamá crecerá un 6,5 por ciento, la de Perú un
5,8% y la de Chile un 5,6%, mientras la de Uruguay se expandirá un 5
por ciento.
Colombia y Honduras crecerán un 4,8 por ciento, Costa Rica un
4,3%, y Bolivia un 4,2%, en tanto que Brasil, México y Guatemala lo
harán un 4 por ciento.
El PIB de Ecuador, El Salvador, Nicaragua y Paraguay se expandirá
un 3,5 por ciento, y Haití, en el último lugar, lo hará un 2,5 por
ciento.
Según el texto, el crecimiento repercutió favorablemente en los
mercados de trabajo y la tasa de desempleo se sitúa por debajo del 9
por ciento en el primer semestre del año, a lo que se agrega la
buena noticia de que ahora el aumento del empleo se da en el sector
formal de las economías.
La CEPAL destaca que la región sigue logrando superávit por
cuenta corriente, con fuertes diferencias entre países, sobre todo
por el impacto negativo del aumento del precio del petróleo en
América Central y la mayoría de las naciones del Caribe.
"El aumento en la factura petrolera ha sido dramático para los
países de Centroamérica y el Caribe", recalcó Machinea, quien agregó
que si el precio del hidrocarburo sigue en aumento por el conflicto
en Oriente Medio, la situación aún será más dura.
Machinea valoró el mejor comportamiento de la región en cuanto a
las cuentas públicas, la disminución de la deuda, la mejora de la
inversión y el aumento del ahorro interno, que calificó de signos
alentadores.
"A diferencia de lo sucedido en ciclos anteriores de crecimiento,
esta vez los gobiernos han evitado las políticas fiscales
expansivas, optando por la generación de mayores superávit primarios
y por la cancelación de deudas", indicó.
La CEPAL reitera que aunque persisten factores de incertidumbre
en la economía mundial, como una eventual acentuación de la
volatilidad de los mercados, mayores aumentos del precio del
petróleo y la situación bélica en Oriente Medio, la región está
mejor posicionada para enfrentarlos.
"El desempeño económico y las políticas macroeconómicas
observadas en América Latina y el Caribe en los últimos años
permiten contar con "cierto margen de seguridad ante posibles
variaciones de las condiciones externas, siempre que éstas sean
moderadas", asegura la CEPAL.