Leonardo Boff, teólogo de la liberación

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«Hay que equilibrar el planeta»

PD/Efe, Sábado, 26 de mayo 2007

El filósofo, teólogo  y escritor brasileño Leonardo Boff, impulsor de la Teología de la Liberación, abogó hoy en Salamanca por 'equilibrar el planeta porque la Tierra no alcanza a autorregularse', dijo en referencia a la 'explotación sin piedad' de sus recursos naturales.

Boff, durante una rueda de prensa previa a su conferencia titulada 'Amenazado el patrimonio común de la Tierra. El destino común exige un cambio de rumbo', organizada por el grupo de socialistas cristianos 'Tender puentes', mostró su preocupación por la vasta desertización del planeta y por la escasez de agua potable.

En el año 2020, dijo, 'más de 4.000 millones de personas pasarán sed en el mundo' por lo que, en su opinión, 'el calentamiento de la Tierra es un problema global que exige reflexiones de gobiernos e instituciones porque todos estamos involucrados en no agravarlo más'.

A su juicio, es preciso 'una adaptación a la nueva situación' y también 'aminorar los efectos dañinos', ya que 'la temperatura de la Tierra se incrementará de 1,6 grados a seis en no demasiado tiempo'.

Para Boff, nacido en Brasil hace 68 años, lo importante es 'tomar conciencia de la situación dado que las investigaciones hablan de que el 90 por ciento del efecto climático está causado por las prácticas irresponsables de los seres humanos'.

En opinión del filósofo, existen dos actitudes distintas: una 'trágica que defiende que vamos al encuentro del peor destino como el de los dinosaurios' y otra 'más benevolente que intenta aminorar la realidad'.

No obstante, defendió 'una redistribución equitativa de los recursos, ya que no sólo nos va a afectar a los hombres, sino también a otros seres vivos'.

A preguntas de los periodistas, el escritor se refirió a las declaraciones del Papa Benedicto XVI durante su reciente visita a Brasil respecto a la evangelización en Iberoamérica, donde afirmó que el cristianismo se abrió camino en este continente 'dialogando' con las culturas precolombinas.

Para el filósofo, estas manifestaciones fueron 'un insulto a los indígenas' y demuestran un claro desconocimiento de la historia.

El teólogo reconoció que Benedicto XVI 'nos ha decepcionado mucho' y lamentó que el Pontífice haya desperdiciado una ocasión así, ya que cuando un Papa visita un país 'se deben decir cosas que estimulen a la Iglesia y que animen a las pastorales sociales'.

Por último, lamentó que el Vaticano nunca haya entendido la Teología de la Liberación, que nació 'escuchando el grito de los pobres', y consideró que decir que esta corriente es una 'liberación marxista' es una 'acusación cómoda' que busca 'descalificar el trabajo que hacemos'.