Leonardo Boff se solidariza con la parroquia roja

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«Iglesia no existe para los puros»

PD/Servimedia, Martes, 29 de mayo 2007

El escritor y teólogo brasileño Leonardo Boff aseguró hoy que el Arzobispado de Madrid "debilita la Iglesia" con su decisión de cerrar a la liturgia la iglesia de San Carlos Borromeo, en el barrio madrileño de Entrevías.

Boff, de viaje en España para participar en distintos actos y conferencias, declaró a Servimedia que le da lástima ese cierre, "porque perjudica a personas y debilita a la Iglesia, le quita un carácter más humano, un rostro de más misericordia, de más acogida".

El teólogo brasileño comentó que el próximo viernes visitará San Carlos Borromeo para expresar su apoyo a la labor social que realizan sus tres párrocos.

"Yo creo que lo que están haciendo (esos párrocos) está muy en la línea de los Evangelios, en la línea de la práctica de Jesús, de acoger drogadictos, personas que están al margen de la sociedad, personas que tienen dificultades", aseguró.

En ese sentido, Boff añadió que, "para eso existe la Iglesia, no existe para los puros, sino para los que necesitan para los que tienen necesidades".

Cerrar una parroquia "de este nivel revela solamente el carácter poco espiritual de la Iglesia, yo diría más, un carácter carnal, una Iglesia de poder, que no aguanta, que no soporta contenidos evangélicos que son centrales con la experiencia cristiana, que es poner en el centro al pobre, al necesitado, al que ha fracasado, pero que recibe esfuerzo, esperanza. Todo eso es un trabajo sagrado de la Iglesia y fue la praxis de Jesús", concluyó.

El escritor y teólogo brasileño Leonardo Boff aseguró hoy que la Iglesia católica "se ha fosilizado en muchos aspectos, no ha renovado el lenguaje, ni ha actualizado los ritos, se ha cerrado sobre si misma".

Boff hizo esta reflexión a Servimedia en relación al aumento del número de fieles evangélicos en toda América Latina, y en especial en Brasil.

En este sentido, el teólogo denunció el "fracaso institucional" de la Iglesia católica en Brasil, así como la escasez de sacerdotes. Según dijo, en su país sólo hay 18.000 curas, cuando se necesita 120.000 para más de 140 millones de católicos.

A su juicio, la jerarquía católica debe ponerse como tarea principal en América Latina la evangelización, la catequesis, para impedir que los católicos "emigren a otras iglesias".

Además, lamentó que el Vaticano no se implique en este continente mediante "otras formas de organizar la Iglesia, con comunidades de base, con círculos biblícos, movimientos cristianos que involucran a millones de personas".

Por otro lado, Boff opinó que Benedicto XVI "es un Papa de continuación. Él ha ayudado a formular un proyecto de Iglesia, junto con Juan Pablo II, volcada sobre si misma, en su institucionalidad, en reforzar el carácter clerical".

Además, el teólogo comentó el reciente viaje del Papa a Brasil. "Vino prácticamente con discurso ya listo, pidiendo más bien adhesión, comunión, obediencia, los temas de la familia, los temas del relativismo, cosas que yo conocía y esperaba una palabra más fuerte sobre las desigualdades sociales, sobre la importancia ecológica de Amazonas", sentenció.

Boff lamentó que el Papa no hiciera alusión alguna "a un tema que, para nosotros, es muy claro y sobre el que hemos trabajo 50 años, que es la pedagogía del oprimido, de cara a los pobres.

Esta cuestión no es de caridad y asistencia, sino que es de justicia, es de liberación".

"No le dio ninguna importancia ni a la liberación, ni a las comunidades de base, ni a las pastorales sociales, ni al magisterio episcopal latinoamericano, que ya tiene 50 años de reflexión y enseñanza; todo eso lo pasó de largo y vino con un discurso oficialista del Vaticano", sentenció.

Boff agregó que, "personalmente", esta visita de Benedicto XVI a Brasil "fue una decepción. Esperaba que tuviera un discurso más adaptado a la realidad, que nos dijera algo que animara a la Iglesia, pero fue más bien un discurso institucional, oficial".

"Su mensaje fue poco fecundo, rico. Creo que ha desperdiciado una oportunidad de decir algo importante para la Iglesia de América Latina, incluso a nivel universal, como es el clamor ecológico, la amenaza que pesa sobre la tierra por el calentamiento, la importancia de la Amazonia para el equilibrio de todo el planeta, pero eso lo pasó de largo y fue prácticamente una visita oficial y burocrática".