Opinión
Pedro Sánchez. PD

Lo primero es reconocer que el título de este artículo es exactamente el de una de una película considerada como una de las mejores de todos los tiempos, no solo de su género, el wéstern, sino de todos en general.

Se advierte porque es la verdad, evitando así una justa acusación de plagio, que para negarlo habría que recurrir a explicaciones que ni el que las da se las cree (si utiliza el cerebro), aunque también podríamos confiar en que la gente sea tonta y trague con todo lo que le dicen. Tenemos ejemplos de ello. ¿Qué les parece si se mantiene que el título es original, resultado de un sueño nocturno, en el que una persona al borde de un precipicio se encuentra acosada por tres fieras? ¿Es posible que colase como pretenden algunos con temas similares?

Hecho el planteamiento, lo explicaremos. El que está solo es el pueblo español, el ciudadano de a pie, que aguanta estoicamente, las consecuencias de las brillantes ideas de sus dirigentes, los que por cierto generalmente disponen de medios para paliarlas en lo que a ellos les puedan afectarles negativamente. El peligro es pues, salvo honrosas excepciones, la estructura política, es decir, los partidos y sus dirigentes, y ahora en especial el gobierno actual.

Es así porque desde hace años, detrás de auto pregonado trabajo sin desfallecer por las gentes, esconden su verdadero interés, que no es más que estar en el poder a cualquier precio y dar empleos, generalmente bien remunerados para lo que hacen, a sus lacayos más sumisos.

Centrándonos en el gobierno se confirma sobradamente nuestro pensamiento. Parece que está jugando una partida de póker, donde tanto me echo un farol, como ahora paso, luego subo la apuesta, etc. Claro está que para completar el símil, deberíamos añadir que juega con las cartas marcadas, pues tiene prácticamente la sartén por el mango mientras dure la partida, lo que puede dar lugar a que los demás jugadores, hartos de triquiñuelas la levanten, es decir, que haya un vuelco general en el país. ¿De quién sería la responsabilidad?

En cualquier caso debería tener cuidado, pues su presidente quizás tenga un tic nervioso, cosa peligrosa para un jugador, puede traicionarlo, dado que en una reciente entrevista televisiva parece ser que repitió hasta la saciedad "yo soy el presidente del gobierno". Da la sensación, no se puede pensar otra cosa, de que tal como llegó al cargo, todavía no se lo cree ni él.

Primer farol a lo grande, se convocarán elecciones ya; primer ahora paso, se convocarán cuando termine la legislatura.

Una subida de apuesta. Modificar la Constitución para suprimir aforamientos (cosa que aplaudirá mucha gente), pero solo para asuntos que no tengan que ver con el ejercicio del cargo, que es en ello precisamente donde muchos políticos cometen irregularidades. Hay rumores de que en esa modificación se incluya veladamente el derecho a la autodeterminación, como quieren los separatistas catalanes, de los que dependen para seguir en el poder, que es lo primordial.

En un juego marrullero, sacándose un as de la manga (cosa peligrosa en las partidas del póker, por lo menos en el oeste), se hace un trabajo de ingeniería legislativa para evitar que el Senado, también órgano de representación popular (de la plebe), pueda intervenir en la aprobación del Presupuesto.

¿Seguimos con los ejemplos? La lista sería interminable, prácticamente un día sí y otro también, nuestro flamante gobierno no sorprende (perdón, ya no) con que lo que ayer era blanco hoy es negro; lo que dice uno lo contradice otro, una total torpeza en un grupo en el que al perecer hay especialistas en copiar.

Admiremos al pueblo español, solo ante el peligro, y recomendemos a los políticos que aprendan de la película, en la que los malos acaban mal.