Opinión
Pedro Sánchez, experto en fotos de autobombo. PD

El miedo y la cobardía acecha a la Moncloa y el fantasma merodea rodeando el bunker, donde se cobija el doctor con sus enfermeras, esperando que se pase la epidemia de un aire contaminado.

El silencio que domina el ambiente está a punto de saltar por los aires porque tanto los medios de comunicación como los ciudadanos tienen un límite de paciencia y el cordón sanitario no resiste la presión a la que está sometida.

Cada día que amanece aparecen nuevas noticias sobre el desaguisado del Doctor Sánchez porque los/as enfermeras no llegan a curar los males de los ciudadanos y estos se encuentran muy preocupados al saber que los/as, no manifiestan sus bienes y sus obligaciones y los españoles se sienten ofendidos como los representantes que les llevaron al Gobierno.

A este equipo les están metiendo goles por la escuadra un día tras otro y el Doctor lo tapa a base de dinero, pero cuidado que el dinero que se gasta hay que recuperarlo y las medidas que se están tomando no corresponden con la realidad y los amenazados con más impuestos pueden emigrar y eso supone no recaudar ese dinero y puede ser más dramático.

Sigo sin comprender a los simpatizantes de la izquierda, después de lo que está sucediendo porque veo que les importa un bledo que se forme un seísmo y provoque un tsunami sin aviso.

Son tantos los frentes que azotan al gobierno, que no me queda más remedio que escribir una ensalada con los ingredientes que tengo a mano, porque una ensalada mixta, me obligaría a escribir vario folios y no pretendo aburrir a aquellas personas lo que hoy trato, porque muchos estarán al tanto de lo que acontece.

Al Sr. Sánchez le obsesiona, le hiere día y noche la venganza contra el PP y jamás estará satisfecho a pesar de haber derrocado a Rajoy y todo lo que se diga o escriba sobre el Doctor hay que catalogarlo con hambre, porque es como la aceña o como el acerico de los alfileres, haciendo más acídulo en sus decisiones salomónicas.

Pienso que satisface su enfado de las críticas, visitando la bodega de la Moncloa con sus socios aprovechando para hablar del pago de sus favores.

Nuevamente le han salido rana, el enfermero-astronauta y la enfermera de injusticia, porque el primero pienso que el astronauta ha hecho un aterrizaje estrepitoso y por su mérito recogió la cartera de enfermero con un plano de Javea sin saber el resto de su contenido.

La enfermera de injusticia es una incógnita, porque no sabe ni mentir en sus andadas con Villarejo, Balta y otros más en sus justificaciones mostrando el horror en su cara de enfado cundo la piden explicaciones.

Es demasiado el esfuerzo que hacen los CDR por Cataluña y no se dan cuenta de la contraprestación que recibirán por un trabajo inútil, porque España es indivisible y la mayoría arropa la Constitución, porque esta gente está bajo el yugo y las flechas del fugitivo Puigdemont y controlados por Torra y bendecidos por los presos políticos que sueñan con blancanieves y los siete enanitos mientras los ricos y acomodados vierten su esfuerzo para que mañana puedan acomodarse en una ilusionada Cataluña independiente, cosa que no pasará.

Esta novela tiene varios capítulos que contar, seguiremos hasta terminar con los culpables en próximos episodios.

Andrés Martin ( Alcorcón)