Opinión
Rafael Simancas. PD.

Muy ociosos deben estar estos cuchipandas del Gobierno cuando su única ocurrencia es Franco, no sea que se ponga en pie y los corra a gorrazos por las calles. Rafael Simancas, un nada en el espacio o partícula contaminante en el viciado aire de Madrid, clama, por boca del asno, es decir, Sánchez, que el "dictador" no puede estar expuesto a los viandantes públicos como es la cripta de la Almudena. No, pequeño, no, mequetrefe. La muerte del general -20 de octubre del 75- concitó millones de adeptos con el féretro instalado en el Palacio de Oriente. Y doy fe de ello porque hube de informar del acto funerario desde la unidad móvil de TVE.

Insignificante Simancas, perdedor de todas las elecciones por Madrid, el Caudillo, también se le llamo así, ha seguido congregando ingentes filas para recordarle en su reposo del Valle de los Caídos pero que los radicales de izquierda quieren expulsarle de allí y mandarle a la estratosfera. Yo que su familia, y perdón por inmiscuirme donde no me llaman, hubiera incinerado los restos que queden y los hubiera echado a volar por todo Cuelga Muros. Y me reitero para los ignorantes, iletrados e incultos: el gran monumento funerario lo plasmó un magnífico escultor y arquitecto republicano llamado Juan de Ávalos -nada que ver con el ministrillo Ábalos con be-. Cuantos intervinieron en la ingente obra cobraron por su trabajo y fueron redimidos progresivamente de las penas a que hubieran sido condenados.

Se nos amenaza con la pasión y muerte a quienes no comulgamos con este presidente okupa de la Moncloa. Soy consciente de la afición de este PSOE a destruir España y quedarse en el poder a toda costa. "...el que vino en nombre del señor". No habrá más elecciones que las que a este falsario le apetezca. Nos encaminamos a los sistemas bolivarianos. Sánchez aplica con rigor lo que su vicepresidente El Coleta le dicta. Derribadas las instituciones, la España soñada entra en la fase de la mentira y la elucubración. Entramos -perdón por mis continuas reiteraciones- en el derrocamiento de la monarquía para que de paso a la III republica. Artífices de ello son los "podemitas" en alianza fraterna con el ignominioso Sánchez, quienes, aquéllos, proclaman que en Venezuela "comen tres veces al día". Lo dice un tal Errejón, el chico de las gafas embusteras, trabucaire, farsante y moscovita.

Está encantando. Los que opinamos de diferente manera a lo que se nos viene encima somos "fascistas". Los que están a favor de la falsa democracia son la libertad, la pluralidad. Nosotros, una puta mierda.

Añorada Venezuela: país de cofre verde y oro, coloso de amar tantas vidas...