Opinión
Pablo Iglesias, totalmente noqueado. laSexta

Joder, con los dignos indignados. Son estos parias de la vida que critican a los demás pero nunca hacen acto de contrición. En primera posición está el fantasma de la ópera o de Moncloa y ex aequo, su coaligado Pablo Iglesias, alias El Coleta. No te amuela el podemita que quiere que vaya Juan Carlos I al Congreso -con motivo del XL aniversario de la Constitución- para hacerle la peineta y sacar una franela republicana. Esta casta, la chusma del 14 M, tiene derecho a todo, hasta peerse entonando el himno nacional. Son los que mandan y los "legítimos" herederos del cambio de régimen.

- ¿Se refiere usted a los del "Casaplón" o el marquesado de Galapagar...?

- ¿A quién me voy a referir, tío tonto?
Son los humildes. El pueblo. La justicia social. Los regeneracionistas. ¿Cómo Joaquín Costa? Si no han cogido un libro en su vida. Para hacer bulto del anticapitalismo con un rector corrompido como su padre, el asesino de Paracuellos, de apellido Carrillo.

- ¿Y este pájaro qué más quiere?

Lo quieren todo. Él y su compañera, Irene Montero, otra que tal baila los dividendos de Venezuela e Irán y otras partes revolucionarias. Todo se andará. Los que no se irían de la famélica Vallecas, en donde vivió y murió un santo de los obreros, al que conocí mucho, llamado padre Llanos.

- ¿... y el padre o familiar de Pablo Iglesias que dicen estuvo en movimientos lúgubres?

- Sé por dónde usted viene.

A falta de concreción, el GRAPO o el FRAP, a saber cuál, fueron organizaciones terroristas que hoy hasta algunos jueces les enaltecen en la "lucha contra el franquismo".

No quieren los ácratas que vaya el Rey emérito a las efemérides de la Constitución. Tengo la Carta Magna dedicada por él. Yo fui, y perdón por la autocita, quien divulgó a través de TVE el articulado de la ley de leyes (quinientas horas de debates) y correspondido, después, servidor, con el I Premio de la Constitución española por todas la fuerzas parlamentarias. Y aun siendo lo que soy, a mucho gusto, no estaré en los fastos conmemorativos de un texto legal, legítimo y moral, que los radicales de izquierda quieren retirar para seguir quebrando nuestra convivencia.

Ojito al dato: sólo las televisiones rusas en lengua castellana piden mi concurso para que explique la Transición española.

-¡Que vaya tu padre...!

La misiva está dirigida a los rencorosos y odiosos bolcheviques.