Opinión
Manifestación en Plaza Colón. 10-02-2019

Coincidiendo con nuestro Nuremberg, televisado no sé yo por qué en directo a medio mundo tratándose de un asunto interno, los españoles van a tener uno o varios "golasmos colectivos" en el Madrid-Barcelona, la Liga y la Champions para poder entretenerse porque no va a haber quien soporte a los independentistas perdiendo tiempo con argucias y maniobras sin fin a las que el Tribunal Supremo y el Magistrado Marchena a la cabeza tendrå que poner coto, como deberían hacer los árbitros con los equipos de fútbol cuando hacen cambios para perder tiempo quedando sólo quince minutos, en favor de la justicia y del espectáculo.

Vamos mejorando. Luego de la legítima indignación llega el juicio y entre tanto cada cual vamos haciendo lo que podemos no hace. Salir a la calle a defender nuestra soberanía, juntar unas pocas letras como éstas o mantener la serenidad frente a las continuas provocaciones sin permitir un abuso más. Harán ruido pero el separatismo se va a enterar, por fin, de lo que supone haber estar tocando los perendengues todo este tiempo al Pueblo soberano.

Han perturbado la paz del pueblo español, tranquilo, acogedor y probablemente el más querido por sus visitantes; han tratado al resto de los catalanes y ciudadanos que viven en Cataluña como trata Maduro a los venezolanos; han robado la soberanía a sus propios vecinos pero ahora llegan juntos la indignación, el estado de derecho, la justicia y "el golasmo colectivo".

Ciudadanos de un mismo Estado secular que habiendo sido Imperio con su compañera la lengua tiene su lugar y responsabilidad en el mundo, el separatismo no es más que un artificio político-sentimental, una construcción artificial sin raigambre sólida ni auténtica, que viene y va cada cierto tiempo cuando las cosas van mal y su avanzadilla iluminada piensan que en vez de en un acorazado navegarían mejor por libre en una balsa de violentos "cedeerres que te erres y mercachifles".

Un grupo de maestrociruelas y racistas, Carod, Rahola, Forcadell, Rufián, sin nada que enseñar a sus alumnos, han cocinado siempre ésto en lugar de trabajar, en Omnium Cultural, la Pompeu Fabra, Rovira i Virgili, etc y ahora es el momento de aplicar la ley, sentando un precedente.

No siempre va a haber un Pedro Sanchez que intente traicionar a la Nación española ni un Messi que tire una falta desde fuera del área y salve los muebles en el último momento. Aunque la cansina sonsonia seguirá continuará despues del Juicio, porque hay mucha gente viviendo de este invento, esta vez el "golasmo" de los españoles tendrá que ser sonoro y colectivo. O no será.