Opinión
Manifestación en Colón 10 de febrero de 2019: "¡Elecciones ya!". EP

Este pasado domingo, en la Plaza de Colón de Madrid un mar de banderas rojigualdas, llevadas por miles de ciudadanos venidos de toda España, produjeron un clamor de patriotismo, gritando por la Unidad constitucional, enfrentada a los peligros del secesionismo.

Decir Unidad de España es decir soberanía del pueblo español en sus regiones que constituyen la nación española. Ortega y Gasset dijo que: "España ha sido la primera nación que ha existido, en el sentido moderno de esta palabra. Políticamente, las expresiones "Monarquía española" y Nación española" han precedido largamente a España".
Hay un nacionalismo español, bien entendido, que se identifica con el patriotismo, simbolizado en su bandera, en la que caben los símbolos de todas sus regiones históricas, fundantes de la Constitución.

En una Sentencia del Tribunal Constitucional, 31/2010, se dice: "...La Constitución no reconoce otra (nación) que la Nación Española, con cuya mención arranca su preámbulo en la que la Constitución se fundamenta (art. 2) y con la que se cualifica expresamente la soberanía que, ejercida por el pueblo español como único titular reconocido (art. 1.2), se ha manifestado como voluntad constituyente en los preceptos positivos de la Constitución Española".

Así, la identificación de la "nación española" con el "territorio español", en su integridad, deriva del Art. 2 de la Constitución, incluyendo a todas las regiones firmantes, y particularmente a Cataluña, que la suscribió en un noventa por ciento de su población votante.

Muchos de los próceres catalanes, intelectuales y políticos, se han desmarcado del independentismo, mostrándose patriotas españoles. Entre ellos, el mismo Presidente Josep Tarradellas, que expresaba: "Yo soy contrario a la independencia, igual que no creo en los Països Catalans". Y, en declaraciones a la prensa de 23 de octubre de 1979, manifestó que, en Francia, donde estuvo exiliado, "yo nunca quise constituir un gobierno en el exilio..., porque no quería hacer fuera política contra mi patria España".

Joan Prim i Prats, célebre militar catalán, nacido en Reus, dijo en el Senado, en 1958: "Me tengo como español de pura raza".

Las últimas palabras de Salvador Dalí fueron: "Viva el Rey. Viva España". y legó su extensa obra al Reino de España.
De Joan Maragall, gran poeta catalán son estas palabras: "¿Españoles nosotros? ¡Y tanto! ¡Lo somos más que los castellanos" ... "Porque en esta Viva España caben todos los que quieren a España de verdad. Los únicos que no caben son los que no quieren caber, los enemigos de la España verdadera".

Y el deportista de élite, Pau Gasol, ha expresado: "tengo mi pasaporte español, España es mi país".

La Concentración del domingo, 10 de Febrero, se hinchó de gritar consignas patrióticas. Pero el Presidente Sánchez manifestó, desdeñoso: "¡Ellos lo llaman patriotismo, pero es deslealtad!".

Los periodistas que leyeron el Manifiesto de la Concentración, le contestaban, recordándole sus muchas concesiones al independentismo:

"Cedió al aceptar la bilateralidad entre iguales en la reunión de Pedralbes".

"Cedió al torcer el criterio jurídico de la Abogacía del Estado".

"Cedió al aceptar las 21 exigencias del secesionismo".
"Cedió al iniciar unas negociaciones para aprobar los Presupuestos Generales del Estado, ofreciendo a cambio la soberanía nacional".

"Cedió al admitir la posibilidad de que hubiera mediadores, relatores, o cualquier otra figura semejante".

"Cedió en todas las ocasiones en las que debería haber defendido la dignidad de los españoles ante quienes quieren acabar con nuestra democracia y nuestro orden constitucional".

"Cedió..." "Cedió..." "Cedió..." La deslealtad se masca.

*José Luis Suárez Rodríguez es Director de www.masespaña.es Doctor en Pedagogía y Filosofía. Autor de "Filosofía y Humor". Politólogo. Analista Político.