Opinión
Monumento al 11-M Agencias

"Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la Hemiplejia". José Ortega y Gasset, filósofo español.

La miseria moral es peor, mucho peor que la miseria física, y esta, en muchas ocasiones, consecuencia de aquella.

Son todos sin distinción de colores, aunque unos lo son más que otros. Los políticos, todos, en alguna ocasión han mancillado la memoria de las víctimas con el objetivo pútrido y maloliente de obtener réditos electorales, que no se puede ser más miserable. Cada año, cuando llega el 11-M todos los partidos políticos se apresuran a poner los cuerpos destrozados de las víctimas de aquella masacre sobre la mesa de los otros partidos a quienes hay que vencer como sea. Este 11 - M, con las próximas elecciones a un tiro de piedra, ha vuelto a mostrar la pestífera condición de quienes, para alcanzar sus objetivos, no dudan en usar y utilizar a las víctimas. Eso sí, todos y todas envueltos en sus ropajes de dignidad, ropajes que, si fueran transparentes, mostrarían las larvas y gusanos de una moral perversa y podrida; de una hipocresía monumental, de una ruindad y mezquindad acromegálicas. ¿Y los medios de comunicación que son afines a esos partidos políticos? Si mirásemos en los sótanos de sus redacciones, encontraríamos como son muladares de indignidad, alcantarillas por las que corre su moral miserable, letrinas donde se recoge la podredumbre de sus manipulaciones.