Opinión
Mujeres y reforma
Mujeres y reforma

"Os anuncio la nueva doctrina moral, social y política que transformará la vida del mundo; os anuncio la revolución del Masculinismo". Giovanni Papini, El libro negro.

Sigmund Freud decía esto: "La gran cuestión...que no he sido capaz de responder, a pesar de mis treinta y cinco años de estudio del alma femenina, es ¿Qué quieren las mujeres?

Viene de siglos el movimiento feminista. Una lucha secular de las mujeres por la igualdad con los hombres que últimamente está tomando visos de supremacía. Ahora en este siglo XXI parece ser que lo están logrando, con la paradoja de que son los mismos hombres quienes apoyan esa supremacía, bien por acción o por omisión.

Giovanni Papini, ese escritor extraordinario que, junto a Enrik Ibsen, ha sido olvidado por una sociedad que no quiere oír la verdad, escribía esto en su obra "El libro negro" continuación de "Gog": "Al cabo de muchos años de luchas y polémicas, el Feminismo ha triunfado. Las mujeres tienen todos los derechos civiles y políticos. Hay mujeres en el gobierno y en el parlamento, hay mujeres embajadoras y mujeres militares, las mujeres han invadido las administraciones públicas y privadas, las escuelas y las fábricas, ¡perfectamente bien!"

"El Masculinismo no surge para oponerse al Feminismo, ¡muy al contrario!, su objetivo es ampliarlo, extenderlo, hacerlo universal. Las mujeres imaginaban que el privilegio de gobernar era un honor. Las mujeres se engañaban y se engañan. La política es un arte grosero y falaz, se funda en los compromisos y los engaños, en la hipocresía y en la desfachatez. La política es incomoda, sucia y peligrosa. Por eso el Masculinismo propone la entrega total de los poderes a las mujeres, las que por su misma naturaleza son más astutas, más mentirosas y más acomodaticias..." "Ellas tienen la lengua más suelta que nosotros, poseen mayor sentido práctico y menos repugnancia para las cosas sucias..." "En la peor de las hipótesis los pueblos serían llevados a la miseria y a la muerte, y es lo que está sucediendo, de modo que nada cambiaría; salvo que los hombres, liberados de la carga del poder, se dedicarían a actividades más nobles."

En cuanto a la supremacía en el trabajo, eso por lo que tantos años llevan luchando, se la concederíamos en todas las disciplinas. Dice así Papini: "Según las Escrituras, el trabajo fue impuesto al hombre como castigo, pero, dado que, de acuerdo a las mismas Escrituras, la primera verdadera y única culpable fue la mujer en la persona de Eva, justo es que la pena sea soportada por ella y solamente por ella"

"Me preguntareis, estimados amigos, que harán los hombres si se realizan plenamente las sagradas y legítimas reivindicaciones del Masculinismo. No es difícil responder; liberados ya del trabajo y fastidio que implica el gobierno y demás ocupaciones, finalmente podremos gozar en paz de la maravillosa belleza del mundo. De la ocupación ascenderemos a la felicidad de la contemplación. Con el Masculinismo la humanidad se dividirá en dos grandes castas diferenciadas por el sexo: la una, la de las mujeres, se dedicará a la política, al comercio, a la producción material, a las escuelas y oficinas, y la otra, la de nosotros los varones, podrá consagrarse con plácida tranquilidad a las artes, al pensamiento, al descubrimiento de lo bello y lo verdadero; en una palabra, a todo lo que hace soportable y deseable la existencia..." "Y no sentiremos ningún remordimiento, pues precisamente han sido las mujeres las primeras en desear con todas sus fuerzas hacer lo que hacía el hombre. No hacemos más que aceptar las consecuencias extremas de su sublevación. El Masculinismo no es la contestación al Feminismo, muy al contrario, es su realización universal en nombre de nuestra felicidad y de la verdadera justicia"

Si alguien cree que, si se cumpliera este cuento corto del grandísimo Giovanni Papini, un mundo gobernado por mujeres alcanzaría la paz, la justicia y la felicidad; es que no conoce a las mujeres.