Opinión
Mariano Rajoy (PP) con Pedro Sánchez (PSOE). EF

Ahora que se acerca la Semana Santa, vemos con sorpresa que nuestros heréticos políticos se alejan de la reconciliación sacramental que predica nuestra Santa Madre Iglesia. Esto no es una realidad baladí sino un espejo que debemos usar los españoles para evaluar a nuestros políticos desde la técnica comparativa, por ejemplo, comparándolos con los políticos alemanes, que aprendiendo de la Segunda Guerra Mundial y sus más de 50 millones de víctimas directas o indirectas, han formado la Gran Coalición para evitar "dar alas" a los partidos euroescépticos o neonazis, es decir, los partidos extraparlamentarios y enemigos del bien común, tal y como es Podemos en España. Tal vez Pedro Sanchez debieran aprender de sus homónimos germanos, que con nuestra guerra civil es mejor pactar como en 1978, y no sólo para acuerdos constitucionales, sino con acuerdos para asuntos tan importantes como los presupuestos de Estado o la prisión permanente revisable.

Nuestra base social judeocristiana -y, más en concreto, la Católica, Apostólica y Romana- nos lleva a vivir estos días una pseudoreligión de exaltación popular al albur de los primeros rayos de la sol de primavera española, con las calles llenas de jubilados/as pensionistas/os conformes con sus pensiones por la garantías que ofrecen las políticas de austeridad Marianiles, ¿¿espero que los jubilados satisfechos con la subida del 0,25 se manifiesten al calor de los cirios e incienso Semanasantero?? (esta frase no queda clara), al mismo tiempo que amigos del orgullo gay que saben bordar, coser y vestir santos, hacen lo imposible para vivir desde la sacristías y capillas y se erigen en antónimos de las fiesta pagana del Orgullo frente a la fiesta del colectivo LGTB cristiana, ¡Bienvenidos!

Los días más largos de esta incipiente primavera deberían servir, si los políticos catalanes nos dejan, para que nuestros perezosos líderes reflexionen y nos liberen de las incertidumbres del futuro, poniendo en valor el 28,3% que soportamos cada empresario en concepto de cotizaciones sociales, ya que parece que los amantes de lo público olvidan que si invirtiéramos ese dinero apropiado indebidamente en acciones de las empresas punteras de los mercados de valores, en los años de una vida laboral podríamos ser técnicamente ricos, y sin embargo, con nuestro injusto sistema de reparto, soportamos que nos roben por comportamientos de esquemas piramidales que en USA han llevado a prisión a Bernard Madoff.

Ahora, tras la crisis, se nota que España se ha convertido en una economía donde la sector servicios supone casi el 70% de nuestro poderío económico, sin duda que hay regiones del país que no están ni por asomo en la media de la UE, pero no hay duda que unos políticos más pactistas e inteligentes, podrían convertirse en insufladores de esperanzas para aquellos que desde la limitación humana anhelan un futuro mejor. Por todo ello, ¡bienvenida primavera!

@PMunozLorite

LaBE Abogados