Opinión

No hay nada peor que desmentir en dos tiempos y tener que rectificarse. Nada peor que medir las palabras milimétricamente y aun así, no acertar (La grabación con el excomisario Villarejo pone contra las cuerdas a Dolores Delgado, la ministra de Justicia).

La proximidad de la ministra Dolores Delgado al comisario Villarejo, actualmente en prisión, y considerado -entre otras lindezas-, como responsable de un chantaje al Estado, es incompatible con el cargo de Ministra de Justicia que ostenta.

Esa realidad, que se intuía en las últimas semanas, y hoy queda probada de forma explícita, tras la publicación de los audios que lo certifican. La situación es tan grave y surrealista que no podría empeorar. O sí, ya que mañana conoceremos más detalles, en una nueva entrega.

La ministra ha mentido con desfachatez a los ciudadanos. Y lo ha hecho no una, sino en dos ocasiones. La primera fue un auténtico despropósito. El comunicado literalmente decía:

"La actual ministra de Justicia, mientras ejerció como fiscal de la Audiencia Nacional, ni concertó ni mantuvo cita alguna con el comisario citado, con el que nunca ha tenido relación de ningún tipo."

Decir que mientras fue fiscal "no se citó, ni tuvo relación de ningún tipo" con el comisario Villarejo no es sólo mentir, es una tomadura de pelo. Viendo lo cercano de la relación entre ambos, es reírse con saña de los ciudadanos.

Posiblemente alguien con dos dedos de frente y una cierta vergüenza ajena, detectó que un comunicado así te lo pueden romper en la cara sin compasión. Así, se decidió matizarlo el 18 de Septiembre:

"Tal y como manifestó ayer la propia ministra, Dolores Delgado no ha tenido ningún tipo de relación personal, profesional, oficial o no oficial con José Villarejo más allá de haber coincidido con él en compañía de otras personas en algún evento. "

Reconocía al fin, al menos haber podido coincidir con tan curioso personaje. Pero no le daba a la relación más posibilidad de haberse cruzado en algún evento social. Como dejando entrever que se habían podido cruzar en la "copa de navidad" de la Audiencia Nacional.

Tanto comunicado para arriba y para abajo sólo podía hacer presagiar lo peor. Pero nunca hubiéramos pensado que era para tanto. Qué lo que estaba por llegar sería tan explícito.

En medio de esta guerra de comunicación llegan los primeros cadáveres. Un buen profesional como es Luis Fernando Rodríguez, director de comunicación del Ministerio de Justicia, fue cesado, tan solo un par de semanas después de que se produjera la salida de Susana Nieves Colli como jefa de prensa. Ambos, posiblemente, ya intuían lo peor.

Dolores Delgado, Ministra de Justicia y Notario Mayor del Reino de España, miente. Y lo hace a sabiendas, lo hace para ocultar su cercanía personal a responsables de lo que hoy se conoce como una trama criminal.

La comida del Restaurante Rianxo de Madrid, el favorito del comisario Villarejo, tuvo lugar el 23 de Octubre de 2009. Los detalles que hoy conocemos, suponen un punto de inflexión, no sólo en la figura de la Ministra de Justicia, sino en la credibilidad de todo el gobierno de Pedro Sánchez.

Hoy sabemos que la ministra frecuentaba en relación de mucha confianza, malas compañías. Y además sabemos que miente sin rubor. En la mesa, compartiendo un festival de ostras, almejas, solomillo, lubinas, vino y copas, también se compartían todo tipo de gestos y comentarios soeces, machistas y homófobos que resultan llamativos para una miembro de un gobierno autocalificado como "el Gobierno feminista"

En la celebración para íntimos de Villarejo, la Ministra compartía gestos y comentarios soeces, machistas y homófobos que resultan llamativos para una miembro de un gobierno autocalificado como "feminista"

Tras haber podido acceder al documento completo, queda probado que la relación era de absoluto colegueo y confianza entre todos los miembros de la mesa. Y sí, eso incluye también, parafraseando al comisario Villarejo a la única fémina presente:

"la Lola".

La convocatoria, sólo para íntimos. 6 comensales alrededor del comisario Villarejo, para homenajearle con motivo de una medalla que acababa de recibir. 7 personas, curioso club. Si damos por buenas las explicaciones del gabinete de Delgado, deben constituir un singular "evento social".

El ex juez Baltasar Garzón, Eugenio Pino, Director Adjunto Operativo de la policía (DAO), Miguel Ángel Fernández Chico (comisario fallecido), Gabriel Fuentes (adjunto al DAO), José Villarejo (ex comisario en prisión), Enrique García Castaño "el Gordo" (comisario), José Ángel Fuentes Gago (inspector jefe de la Policía, ex director del gabinete del Director Adjunto Operativo de la Policía Nacional) y Dolores Delgado, en aquel entonces fiscal de la Audiencia Nacional y hoy, Ministra de Justicia.

En román paladino. Un juez, inhabilitado por 11 años, y la cúpula de interior; comisarios y policías, que todos ellos están, o han estado, imputados o en prisión. Y nuestra fugaz Ministra de Justicia. Y digo fugaz, porque hoy mismo, de no dimitir con urgencia, debiera ser cesada por las "manos determinantes" de Pedro Sánchez. Irán 3 ministros en 100 días. Presidente, el Guiness de los Records te espera.

Diría que es aterrador, sino fuera porque lo realmente estremecedor no es la cita en sí misma, sino el contenido de la misma.

Si para alguien que actúa como Notario Mayor del Reino el mero hecho de mentir a los españoles debiera ser motivo de dimisión o cese fulminante. Delgado tiene que dimitir o ser cesada de inmediato, no por mentir, sino por algo mucho más grave. Por su cercanía y coqueteo con las cloacas del Estado.

En mi opinión, estos días hay un exceso de celo en la comprobación de currículos y no lo veo muy relevante. Es una caza de brujas absurda, de la que pocos se salvarían. Si nos seguimos tomando en serio este asunto, acabará con una vida pública aún más mediocre de lo que ya es. El caso de la Ministra Dolores Delgado, no es tan banal como un currículo edulcorado, es distinto por su gravedad.

Salvando las distancias, el #Lolagate, por su escenificación, proximidad y coqueteo con el hampa, sólo nos puede hacer recordar episodios como los de Mariano Rubio (el "señor que firmaba los billetes" y poco después estaba en prisión), o de Roldán (director general de la Guardia Civil, posteriormente encarcelado por varios delitos).

Para dignificar la vida pública la mujer del César no sólo debe ser honrada, sino también parecerlo. Y tú, Lola, si me permites la confianza, veremos si lo eres (aparentemente está siendo investigada en secreto por la Audiencia Nacional), pero te aseguro que no lo pareces.

De algunos detalles de la singular comilona, especialmente los relacionados con su amigo Baltasar Garzón, por ahora, y dado que, aunque parece que tele dirigía algunas cosas, no ostenta cargo público alguno, mejor no hablar.