Opinión
El grito, la rabia, el insulto y la furia. PD

EL pacto presupuestario del Gobierno con Podemos incluye el compromiso de modificar el Código Penal en los artículos relativos a los delitos de ofensa a los sentimientos religiosos y de injurias a la Corona (Ni España ni los españoles se merecen a Pedro Sánchez y este Gobierno de mierda).

La izquierda quiere insultar a gusto a la Iglesia y al Rey, en aras de una libertad de expresión que no dudan en cuestionar cuando se trata de opiniones críticas con la tesis de Pedro Sánchez, las amistades de la ministra de Justicia o las irregularidades fiscales de Pedro Duque (Presupuestos Sánchez-Iglesias: las cuentas de una nuev ruina para España).

También es oportuno recordar aquel proyecto de ley que presentó Podemos para amordazar a quien no siguiera el dictado de la ideología de género y LGTBI. Incómoda con la democracia liberal, la izquierda vuelve a mostrar su doble rasero con las libertades (La foto de Sánchez e Iglesias de la que todos hablan y no precisamente por ellos).

El Gobierno cierra un pacto con la extrema izquierda, muy del gusto del separatismo, su otro apoyo parlamentario, que debilita valores esenciales de respeto en la sociedad hacia instituciones que han vertebrado y vertebran la estructura constitucional -el Rey- y social -la Iglesia- de España, y lo hace justo el día antes de la Fiesta Nacional, cuyos actos centrales presiden hoy los Reyes y a los que Pablo Iglesias no asistirá, enésima demostración de su desvinculación con el más elemental sentido del patriotismo constitucional.

El documento del Gobierno -con textos sectarios, absolutamente inapropiados para contar con la firma del presidente- es una provocación a los españoles que consideran que la democracia también es un equilibrio de respetos, sin el cual no hay convivencia, más aún hacia símbolos del Estado, como la Corona, cuya valoración social ignora premeditadamente Sánchez al legislar contra el sentir general.

Cambiar el Código Penal para que sujetos de la calaña de Valtonyc insulten impunemente es una agresión a la concordia, la genuina hoja de ruta de Podemos, cuya franquicia catalana sacó ayer mismo adelante en el Parlament la reprobación del Rey y la abolición de la monarquía. Esa es la España de Sánchez.