Opinión
El terrorista García Julia, en una imagnen reciente, y cuando pepetró los asesinatos en el despacho laboralista donde trabajaba Carmena. EP

Manuela Carmena, que en 1977 formaba parte del despacho de abogados laboralistas de Atocha, pero no estaba allí en el momento de la matanza, se ha referido este 7 de diciembre de 2018 a la detención de Carlos García Juliá en Brasil manifestando que "lo mejor que puede pasar es que el círculo de la justicia se cierra" (Atrapan en Brasil a Carlos García Juliá, uno de los asesinos de los abogados comunistas de Atocha).

La alcaldesa de Madrid ha recordado que García Juliá, "condenado por el asesinato de sus compañeros, se había fugado de la justicia", y ha considerado que el cumplimiento de las sentencias, sobre todo en asesinatos de este tipo, de tantas personas y en "aquellas condiciones es completamente necesario, no solo por lo que significa cumplir el ciclo de la justicia sino porque hay que pensar en el dolor de las víctimas".

"Un dolor absolutamente insuperable que hizo que aquellos compañeros de despacho, todos jóvenes entonces, no hayan podido vivir. Sus vidas les segaron García Juliá y otras personas como él"

Compartimos sin matices la tesis de que los asesinos deben cumplir sus penas y pagar por sus delitos.

Tambien, como dice este viernes Carmena, que "hay que pensar en el dolor de las víctimas", pero nos vemos obligados desde Periodista Digital a subrayar el escaso valor que por falta de coherencia tienen las palabras de la alcaldesa aliada de Podemos (El Madrid de Carmena tenía que dar una segunda oportunidad a los titiriteros).

"Toda mi vida he criticado con mucha firmeza al terrorismo y a ETA" aseveró Carmena en un chat organizado por El País, con motivo de la campaña electoral que la llevó al Ayuntamiento; pero la trayectoria de la antigua juez desmiente de forma rotunda esa afirmación (La concejala de los titiriteros fundó una marca blanca de Batasuna).

Porque Manuela Carmena excarceló etarras, con excusas harto discutibles; ha negado ayudas a las víctimas del terrorismo; tiene en su equipo a tipos que se han burlado hasta de los mutilados por las bombas y el Ayuntamiento que preside ha permitido que titiriteros contratados por el Consistorio enaltecieran a la banda asesina (Uno de los titiriteros de Carmena milita en un grupo anarquista que visita a presos terroristas).

La ambigüedad y la condescendencia que Carmena ha tenido siempre con el terrorismo etarra es llamativa:

  1. Polémica excarcelación de un etarra.- Siendo jueza de Vigilancia Penitenciaria (1992) puso en libertad al etarra José Manuel Azcárate, condenado a 57 años de prisión, entre otros delitos, por el secuestro del directivo del Athlétic de Bilbao Juan Pedro Guzmán. Carmena aducía que el terrorista tenía varices esofágicas crónicas, lo que le ocasionaba hemorragias internas.

En realidad, Azcárate tenía esas varices esofágicas desde los 14 años, lo que no le impidió cometer numerosas acciones delictivas en ETA. La excarcelación provocó las protestas del ministro de Justicia De la Quadra-Salcedo.

  1. El etarra mostró falso arrepentimiento.- Además, la jueza se dejó 'engañar' por el terrorista. Le concedió el tercer grado cuando éste manifestó que se arrepentía y que quería desvincularse de la banda, pero a los pocos días Azcárate dio una rueda de prensa para decir lo contrario: que no se arrepentía de sus crímenes; y que  había rechazado acogerse a las medidas de reinserción.

Resulta significativo que, posteriormente, Azcárate estuviera fugado durante ocho años (de 2004 al 2012), cuando incumplió el deber de comparecer periódicamente ante las autoridades penitenciarias, ya que estaba en libertad provisional. ¿No estaba tan grave?, ¿no corría serio peligro su salud?

  1. Asesoró al Gobierno vasco para ayudar a etarras.- Carmena fue asesora del Ejecutivo vasco, en 2011, con el rango de viceconsejera para estudiar la concesión de ayudas a víctimas policiales. Las Víctimas del Terrorismo rechazaron ese informe por considerarlo equidistante con los etarras. Carmena cobró 6.000 euros brutos al mes del Gobierno vasco.

Es decir Carmena venía a poner al mismo nivel a los terroristas, víctimas de la represión del Estado con la víctimas de los etarras. No es extraño que la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ángeles Pedraza, dijera: «Carmena siempre se ha distinguido por inclinar la balanza del lado de los terroristas».

  1. Suprimió las ayudas municipales a las víctimas del terrorismo.- Ahora Madrid decidió eliminar de los Presupuestos municipales de 2016 las “subvenciones nominativas” que recibían las víctimas del terrorismo. De esta manera estos colectivos pasaron de recibir 102.000 euros (con el Gobierno de Ana Botella) a cero.

La decisión del consistorio presidido por Carmena provocó  la indignación de las víctimas del terrorismo, por considerarlo un gesto discriminatorio e injusto, toda vez que sí que hay dinero para otros destinatarios.

Por ejemplo, el Ateneo de Madrid, uno de los lugares predilectos de las reuniones de los políticos de Ahora Madrid, como la que protagonizaron algunos de los actuales ediles de Carmena en favor deAlfon, condenado a cuatro años de cárcel por portar explosivos en su mochila durante la huelga general del 14 de noviembre de 2012,

Entre los que criticaron con dureza esa actitud, destacó en su día Daniel Portero, presidente de  la Asociación Dignidad y Justicia: “Esta señora tiene cero sensibilidad”.

Recordaba Portero, hijo de un asesinado, la etapa de asesora del Gobierno vasco, en 2011, cuando Manuela Carmena equiparaba a las víctimas de ETA con las víctimas de abusos policiales en el País Vasco.

Antonio Salvá, padre del guardia civil Diego Salvá, asesinado por ETA en Mallorca en 2009: “Con una decisión así, Manuela Carmena demuestra su desprecio hacia las víctimas del terrorismo”-

Carlos Abalos, hijo de Jesús Abalos, coronel del  Ejército asesinado por ETA en Madrid, en 1979: “Manuela Carmena siempre ha estado en contra de las víctimas, desde que era juez de vigilancia penitenciaria”.