Opinión
Pedro Sánchez y su fake tesis RS

El 'okupa' Pedro Sánchez miente acerca de su tesis doctoral. Está en su derecho de hacerlo (La última patraña del 'doctor cum fraude' Sánchez: Moncloa nunca solicitó un informe antiplagio sobre la tesis).

El ciudadano Pedro Sánchez Pérez-Castejón está legitimado para mentir en defensa propia (El 'TesisFake' de Pedro Sánchez: el 52% de la tesis del 'Doctor Plagio' socialista está copiado o tiene errores).

Ni más ni menos de lo que lo está cualquier otro paisano español, pero si la democracia española no estuviese en horas bajísimas en lo que hace a exigencia moral y respeto a la verdad, esta semana Sánchez habría tenido que dimitir como presidente, tras probarse que utilizó la oficina de prensa de La Moncloa para engañar al público en su intento de excusar los plagios de su tesis doctoral.

El PP, Ciudadanos y Vox compartían este 13 de marzo de 2019 indignación, pero también la ausencia de sorpresa.

Miembros de los tres partidos cargaron duramente contra la que consideran una más de las «mentiras» del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, después de publicar ayer este periódico que en La Moncloa, al contrario de lo que comunicó el Ejecutivo, se hizo un control antiplagio de su tesis doctoral.

La Moncloa sigue sin aclarar cómo se realizó y con qué medios, incluso si existen, los informes antiplagio a los que en un comunicado hacía referencia el pasado septiembre cuando decidió hacer pública la tesis doctoral del presidente del Gobierno tras las informaciones de ABC denunciando el plagio de la misma.

ABC publicó este miércoles que el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) confirmó esta semana que en La Moncloa nunca existió un informe antiplagio. El CTBG respondió esta semana a una petición de información de EsDiario y aseguró que «no ha habido actuación pública en el proceso de verificación de la autenticidad de la tesis del presidente del Gobierno», así como que La Moncloa nunca encargó un informe antiplagio.

La ausencia de explicaciones solo deja lugar a dos caminos: o tal informe no existe o no se quiere dar a conocer.

Es la segunda ocasión que el Gobierno socialista, a través de la Vicesecretaría General de la Presidencia, reconoce que ese informe no se realizó de forma oficial: «Ni la Secretaría de Estado de Comunicación ni ningún otro órgano de la Presidencia del Gobierno han realizado el análisis, ni emitido informes o documentos en relación con el uso de las herramientas Turnitin y PlagSca».

HISTORIA DE UNA MENTIRA

El 14 de septiembre de 2018, el presidente utilizó el gabinete de comunicación de La Moncloa, el cauce de la información oficial, para asegurar que se habían efectuado dos test antiplagio que probarían la limpieza de su tesis.

Pero ahora fuentes del Ejecutivo y del Consejo de Transparencia -un organismo estatal que vela por la limpieza pública- han reconocido que el Gobierno nunca tuvo acceso a esos supuestos informes. No los conoció y son ajenos a toda instancia gubernamental, según Transparencia. Es decir: el Ejecutivo publicó como fuente de autoridad unos presuntos test que ahora se asume que no vio.

El 13 de septiembre, ABC reveló en exclusiva que Sánchez había cometido plagios en su tesis. Para defender al presidente, la oficina de prensa de La Moncloa publicó al día siguiente una nota informativa, titulada:

«La tesis del presidente Sánchez supera ampliamente los softwares de coincidencias».

El comunicado iba ilustrado con una foto retrato de Sánchez y en su subtítulo el Gobierno afirmaba que «el trabajo ha sido analizado por dos de los programas más rigurosos en el ámbito académico, Turnitin, que se emplea en la Universidad de Oxford, y PlagScan, referencia en Europa».

La nota gubernamental, recogida aquel día por la agencia pública Efe y los principales medios, relataba que en el test de Turnitin había un 13% de coincidencias y en el de PlagScan, un 0,96%%, y explicaba que eran porcentajes «normales» en el ámbito académico.

El 18 de septiembre, cinco días después de la nota del Gobierno, la compañía alemana PlagScan emitió un comunicado en el que acusó al Ejecutivo de manipular su programa, pues a ellos le salían un 21% de coincidencias en la tesis, y no el 0,96% del que habló el Ejecutivo. El Gobierno jamás refutó aquella gravísima acusación de PlagScan.

Con su comunicado oficial del 14 de septiembre, el Gobierno trataba de acallar el eco de la exclusiva de ABC, que había provocado en el mismo día de su publicación una amenaza de Sánchez de llevar al periódico a tribunales (algo que jamás ha hecho, pues saldría mal parado, a tenor de las pruebas del diario).

Ahora se ha descubierto que el Gobierno intentó defender a Sánchez informando de unos supuestos test que en realidad no conoció, según afirma claramente el Consejo de Transparencia.

Como escribe Luis Ventoso este 14 de marzo en ABC, en Alemania, Francia o el Reino Unido, Sánchez estaría ya en su casa por engañar al público en un comunicado oficial.

Pero en España la mentira ya es moneda homologada, la mayoría de los medios son vasallos del Gobierno y la oposición no cumple su función con rigor (y así de bien les va a Casado y Rivera). España, el país donde todo da igual.