Chapuzas frente a bromas.
El PP ha tenido una revelación y se ha dado cuenta de repente de que el Tribunal Constitucional necesita una reforma. Es tan apremiante que, después de haber gobernado doce años este país, decide afrontarla en los estertores de la legislatura. Se puede discutir si el tribunal encargado de interpretar la Constitución necesita cambios.