Pacos

Paco Sande

Donde el pedigrí importa mas que el amor.

Hoy he tenido una bronca monumental con una amiga. La he enfadado tanto que dudo en que vuelva a hablarme nunca mas.
La cosa fue como sigue: Hoy en el pueblo fue día de fiesta y, como suelo hacer los días de fiesta, a eso de las doce salí a dar una vuelta por el pueblo, mejor dicho por los bares del pueblo, a tomar unos vinos y a relacionarme socialmente.
Y en esas andaba cuando me encontré con ésta amiga acompañada por otra amiga y un amigo.
Así que, mientras tomábamos unos vinos, comenzamos a charlar de esto y lo otro y lo demás allá y, en un momento dado del charloteo surgió el tema de los gatos, los gatos de cada uno de nosotros se entienda, o sea nuestras mascotas.
Yo tengo un gato, Jass, al que quiero con locura y al que le cuento muchas de mis alegrías y muchas de mis miserias y, le falta hablar, pero me escucha con toda la paciencia del mundo y, por la cara que pone, estoy seguro que me entiende y me comprende mejor que muchos humanos.
Y no desaprovecho ocasión para alabar las habilidades de mi gato.
Y a esta amiga mía alguien también la ha dado un gato, una gatita preciosa, (solo tiene tres meses) que es un sol y va la tía y nos dice que quiere deshacerse de la gatita y comprarse un gato de esos de pedigrí.
¡Será burra!
Y entonces le pregunto: ¿Pero qué carajo hace un gato de pedigrí que no haga la gatita que tienes?
Y me contesta: La gatita en muy mala, sale a la calle y se junta con los gatos del vecino que tienen pulgas y me viene llena de pulgas y, además, algunas veces duerme fuera toda la noche.
¡Toma ya!
¡Ah! ¿Y supongo que si compras uno de esos gatos de pedigrí, que te cueste 80 euros, te darán un documento autentificando el pedigrí del susodicho gato y una garantía de que no va a hacer esas cosas y si las hace lo podrás devolver igual que si fuese una lavadora?
Entonces ella me responde: mira Paco, yo ya tuve antes un gato con pedigrí, era un cruce de persa con…, no sé que me dijo, y era mucho más tranquilo que esta, no salía tanto de casa (se lo mató un coche en la calle) y, además, no se juntaba con los demás gatos.
¿…?
Dije: mira no me toques las narices. Y es que a mi estas chorradas me ponen malo. Si el gato no salía tanto a la calle como la gatita o no era tan inquieto, eso depende del temperamento del animal. Un gato es como una persona, unos somos más inquietos que otros, o nos gusta más salir , hablar, comer etc. que otros y los animales son igual.
Y tu gato es un ser vivo, no un electrodoméstico del que te puedes deshacer si crees que no funciona como debería.
Bueno, responde, no todo el mundo tiene por que pensar como tú y, además, ¿a ti que te importa y por qué te enfadas?
-Aquí tengo que hacer un enciso para explicar que esta amiga mía tiene, además, dos perros de estos que aquí llamamos “palleiros” o sea sin pedigrí y los tiene en una finca adyacente a una casa vacía que ella posee en la aldea. Los perros, que tendrán unos ocho o nueve años, allí se pasan la vida atados a un poste por una soga de unos dos o tres metros, donde solo pueden moverse en el espacio delimitado por la longitud de la soga y como cobijo una especie de caseta hecha de unas maderas clavadas malamente con unas puntas.
Lo único bueno que puedo decir de ella es que, les lleva comida y agua todos los días y les habla cariñosamente y punto, jamás los suelta para que den unas carreras por la finca o los quita a pasear, nada.
Y hace uno seis meses se compró otro perro, con pedigrí, faltaría más, un “Stamford americano” o algo así, pero no me hagan mucho caso puesto que de razas de perros voy muy justo, que es una preciosidad eso sí, y allí lo tiene en su casa a cuerpo de rey y cuidándose mucho de sacarlo a pasear todos los días y que se lo vean los amigos y convecinos-
Y aquí fue donde estallé, me enfado, le dije, porque algunos no tenéis ni zorra idea de lo que es amar a los animales. Compráis los animales como quien compra un coche, cuanto más caro y más valorada sea la marca, mas os gusta. Fantasmas, eso es lo que sois, unos malditos fantasmas.
¿Cuánto tiempo vas a aguantar con este nuevo perro?,- una criatura de 26 kilos que todavía no ha terminado de crecer y cuya manutención cuesta más que comprar los libros para el colegio de los niños- ¿Vas a seguir gastando el dineral que te gastas con él para poder fardar de perro ante tus amigos o te vas a hartar y lo vas a poner en la finca del campo atado a una soga día y noche como los otros?
Aquí fue cuando ella, muy enfadada, me dijo que se iba, que no aguantaba mas mis impertinencias y que me metiese en mis asuntos y dejase los de ella, y se largó.
Y es una pena, pues le tengo mucho cariño y me duele que estemos enfadados. Además la tenía por otra cosa, pues es anti taurina y le gustan mucho los documentales de animales que ponen en la televisión. La tenía por una persona que amaba realmente a los animales pero al final resultó ser una más, un ejemplo de este país de imbéciles pretenciosos donde el cariño hacia tu gato o tu perro es exponencial a su pedigrí.

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