Pacos

Paco Sande

En los dos bandos hubo héroes y en los dos bellacos y asesinos.

La noticia: El juez Baltasar Garzón ha negado este martes ante el Tribunal Supremo que fueran razones políticas las que le movieran a declararse competente para investigar los crímenes del franquismo y ha asegurado que hizo lo que creía que tenía que hacer, por encima de ideologías, para contribuir a la reparación de las víctimas. «Hice realmente lo que creí que tenía que hacer por encima de ideologías. Los jueces no estamos para ideología, cada uno tendrá la suya pero aquí no ha habido ideología, ha habido cientos y cientos de miles de víctimas que no habían sido atendidas en sus derechos y que ejercitaron su acción penal y el juez tiene la obligación de tratar de investigar esos hechos y de dar protección», ha dicho.

Y es verdad, no lo hizo por una ideología política, pero tampoco lo hizo para reparar nada, ni la injusticia a la que fueron sometidas las victimas del “franquismo”, ni para reparar la memoria de aquellas gentes, ni niño muerto que valga.
Lo hizo simple y llanamente para satisfacer su ego. Su insaciable ansia de que los periódicos abrieran cada mañana con su foto en primera pagina, algo que lo llevó en meterse en todos aquellos charcos que él intuía le podrían dar bombo, y no hay mas.
Aparte de eso, vamos a fijarnos en otra cosa: los encargados de su defensa.
Hay que decir que, sean quienes quiera que sean estos señores, merecen que, a su paso, uno se quiete el sombrero, porque vaya defesa se han preparado.
Ahí nos han traído a hijos y nietos de represaliados, todos con sus testimonios, terribles y, probablemente, sinceros.
Testimonios que encojen el alma y nos acongojan el espíritu. Testimonios que nos hacen pensar: ¿Cómo pudo ocurrir aquello? ¿Cómo se llegó a tal espanto?
Pues se llego así, tal como está sucediendo ahora. Una España, tratando de culpar de malvada a la otra España.
Y así se llegó a una guerra, una guerra cruel y terrible, una guerra entre españoles, con la misma gente buena, y misma gente mala, en ambos bandos.
En los dos bandos hubo héroes y en los dos bellacos y asesinos.
Y así como quedan todavía hijos y nietos de abuelos represaliados por el “franquismo”, también quedan hijos y nietos de abuelos asesinados por los “republicanos”.
¿Qué hacemos? ¿Los quitamos todos a pasear?
Además, aquí no se está juzgando cual de los dos bandos fue mas, o menos, malvado, sino, si este señor tenia, o no, competencias para meterse en estos fregados?

P.D. Y allí, en aquella España, también hubo jueces, políticos y mandatarios que tampoco reparón en gastos con tal de ser los protagonistas.

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