Artículo de opinión

Venezuela: Lo que pocos se atreven a decir

Venezuela: Lo que pocos se atreven a decir
Represión en Venezuela PD

Retando a la censura también existente dentro de los factores de oposición que controlan medios de comunicación, me atrevo a seguir siendo crítico y no conforme. Insisto en una opinión pública fuerte, “antipoder”, caiga quien caiga. Los ataques diarios no se hacen esperar. El chavismo a través de su tecnología de alta factura con los “Bots” y el G4-MUD-FA en menor inversión, con igual de contundencia con sus laboratorios.

Como señale en mi columna pasada, a pesar del show que evidentemente lo hubo de parte y parte, el gobierno perdió esa batalla. La violencia desmedida y la carencia de argumentos, terminó de sepultarlo.

Hemos visto un Guaidó con aparente actitud de cambio, de rectificación. No obstante esto es apenas el 2do round de una batalla que aún no termina y donde la dictadura, con el beneficio que tiene de ejercer el poder territorialmente, puede voltear en cualquier momento. La luz del escenario depende en gran parte de ellos.

Tomar físicamente la sede es importante. No comparto el argumento débil de Ramos Allup. En estrategia militar se le llama “Tomar la loma”. Desde allí tienes una perspectiva y el dominio del foro político, mucho más cuando los venezolanos somos de naturaleza “Santo Tomás” y nos gusta “ver para creer”.

Quedar fuera es correr el peligro de que en un mes, o menos, nadie recuerde su rostro. Me refiero a Juan Gerardo Guaidó.

En lo que si pudiera acompañar al originario del Camoruco valenciano, es que la causa no es la AN. Ella es un medio para lograr un objetivo: Liberar a Venezuela.

Me hubiese gustado observar el mismo empeño del guariqueño por otras causas durante el 2019: Aprobar el 187 CN, el TIAR, entre otros temas.

De hecho, al ver toda la fuerza que han puesto por ocupar la posesión del parlamento, recordé una lectura bíblica de dos mujeres que comparecieron ante el rey, disputándose la posesión de un niño vivo. «¡Este niño es mío!», gritó una. «¡No, el niño muerto es el tuyo!» contestó la otra. ¿Cómo podría el rey determinar quién era la verdadera madre? Salomón interrumpió el debate y le dijo a un guardia que tomara su espada y dividiera al niño vivo en dos. Al principio el soldado pensó que el rey estaba bromeando, pero Salomón miró con ira la indecisión del soldado. Lentamente este desenvainó su afilada y reluciente espada y avanzó hacia la mujer que sostenía el bebé. Rápidamente la verdadera madre se arrojó a los pies del rey y suplicó, «¡Dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis!» Pero la otra mujer dijo, «Ni para mí ni para tí que lo partan». Entonces Salomón supo sin duda alguna, quién era la verdadera madre.

No se han dicho todas las verdades, igualmente se han manipulado hechos y argumentos. No comparto todos los criterios de mi amiga Patricia Poleo, empero en muchos de ellos acierta su análisis y postura. Aun estando equivocada, no es justa la campaña en su contra. La cuestión es ¿Somos o no distintos a los chavistas y en consecuencia toleramos la disidencia? No ocultemos el odio, el miedo ante la verdad, recurriendo al viejo argumento de la oportunidad.

 

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