El empecinamiento de Sánchez y Borrell hace sombras sobre el éxito de la conferencia de donantes a favor de los refugiados venezolanos

La UE recaudó 2.500 millones para refugiados venezolanos mientras Borrell sigue apoyando a Maduro

"No podemos renunciar a un esfuerzo internacional para apoyar una transición democrática y negociada" dijo Borrell

La UE recaudó 2.500 millones para refugiados venezolanos mientras Borrell sigue apoyando a Maduro
Josep Borrell.

La crisis de los refugiados venezolanos se ha agravado con la pandemia del coronavirus.

Por esto, la Unión Europea y España llevaron a cabo una conferencia de donantes para ayudar a la crisis de los refugiados venezolanos, contabilizados en más de 5 millones.

España realizó una contribución a la conferencia con 50 millones de euros que serán desembolsados en 3 años, en 2020 se pagarán 20 millones. Mientras Bruselas contribuirá con 144,2 millones de euros en fondos nuevos de ayuda humanitaria, cooperación al desarrollo y prevención de conflictos. Además, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) pondrá a disposición de los países receptores de migrantes 400 millones de euros en préstamos.

Las ayudas están destinadas a asistir a los más de 5 millones de refugiados venezolanos en los países de América Latina, en particular Colombia, Perú, Ecuador y Chile, cuya situación está cada día peor ante el brutal impacto del COVID-19.

Europa, de la mano de Josep Borrell como Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y el Gobierno de España han realizado un gran esfuerzo para que la conferencia de donantes tuviera éxito, y así lo han conseguido.

Sin embargo, no han podido encontrar una solución ante la causa real de la terrible crisis de Venezuela, la dictadura de Nicolás Maduro.

No es un secreto para nadie que las iniciativas de diálogo apoyadas por el Gobierno de Sánchez y que han terminado siendo la visión de la Unión Europea, como el Grupo de Contacto, han sido un fracaso.

Pero Borrell y Sánchez siguen confiando y brindando apoyo a Nicolás Maduro, confían en que su régimen sea parte de la solución y que es posible que se lleve a cabo una transición democrática, es allí donde ponen la política por delante de los derechos humanos y de los más de 5 millones de emigrantes venezolanos.

En la conferencia de donantes no han participado ni representantes de Maduro ni de Juan Guaidó, reconocido por la comunidad internacional como presidente encargado de Venezuela. Así lo ha preferido la UE.

«Cada donante decidirá qué parte de su contribución va a ayudar a los países de acogida y qué parte va a ir a remediar la situación dentro de Venezuela. Si los países de acogida quieren decidir utilizar parte de estos recursos para financiar su repatriación, y ésta es voluntaria y en condiciones seguras, lo podrán hacer», explicó Borrell.

Pero luego mostró una vez más su confianza en que los narcos en ejercicio del poder también dialogan:

«No podemos olvidar sin embargo, a pesar de que hoy nos concentremos en la crisis migratoria, la situación económica, política y humanitaria tan preocupante en Venezuela. No podemos renunciar a un esfuerzo internacional para apoyar una transición democrática y negociada. No es nuestro tema de hoy, pero todos somos conscientes de ello», explicó el también vicepresidente de la Comisión Europea.

Una visión que contrasta con los países afectados

La visión del problema que desde la distancia mantiene Europa, es muy diferente a lo que ha explicado el mandatario colombiano Iván Duque.

El presidente neogranadino advirtió el martes 26 de mayo que la situación venezolana ante la pandemia del coronavirus es una “bomba de tiempo”.

Y a diferencia de los dogmas de la UE, fue directo a la definición del problema, dijo que lo que ocurre hoy en el país gobernado por Nicolás Maduro es «la peor dictadura que haya visto América Latina en muchísimo tiempo», por lo que destacó la necesidad del país para un conjunto de cambios basados en una serie de principios.

«El cese a la dictadura y el cese de la usurpación, como primer eslabón. El segundo, la conformación de un gobierno de transición con participación amplia, que lo acompañe la motivación de hacer, en tercer lugar, un rápido llamado a elecciones libres, y poner también en marcha un programa de reconstrucción del hermano país», señaló Duque.

Justo el planteamiento al que la Unión Europea, y en especial el Gobierno de Pedro Sánchez, ha dado la espalda. Una división internacional que ha dejado a un claro beneficiario, Nicolás Maduro.

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