El político reconoció conocer ofertas por el mismo producto a la mitad del precio

Arrestan al cónsul de Bolivia en Barcelona por el sobreprecio en la compra de respiradores artificiales de España

Alberto Pareja Lozada fue detenido por su participación en una operación que provocó la destitución del ministro de Salud, Marcelo Navajas

Arrestan al cónsul de Bolivia en Barcelona por el sobreprecio en la compra de respiradores artificiales de España
Alberto Pareja Lozada PD

El cónsul de Bolivia en Barcelona, Alberto Pareja Lozada, fue arrestado.

La detención se realizó en el marco de una operación por un supuesto sobreprecio en la compra en Bolivia de 170 respiradores para atender a pacientes con COVID-19.

El político fue detenido en La Paz por los agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).

El funcionario participó en la adquisición y traslado de los respiradores españoles.

Tras su detención, Pareja fue conducido a oficinas del Ministerio Público, donde deberá presentar su declaración a la espera de su imputación y la citación a una audiencia de medidas cautelares.

La canciller del gobierno interino de Bolivia, Karen Longaric, informó que Pareja llegó a la capital boliviana precisamente para prestar declaración sobre el caso.

“Él está en La Paz, estuvo en Cancillería prestando un informe amplio sobre su participación en todo este proceso de embarque de los ventiladores procedentes de España hasta Bolivia”, sostuvo en una rueda de prensa.

En una entrevista con el diario Página Siete, el cónsul reveló que conocía de otra oferta de los mismos equipos comprados, pero a la mitad de precio.

La escandalosa compra con sobreprecio de respiradores para pacientes con COVID-19 en plena emergencia sanitaria puso de nuevo en el tapete la corrupción en Bolivia, mal endémico que ha alcanzado a altos cargos del Estado.

Obispos católicos deploraron y rechazaron en un comunicado “la evidente corrupción tan irresponsable e inmoral en la adquisición de ventiladores para salvar la vida de los enfermos”.

Los obispos aludían a la compra de respiradores artificiales, que cuestan 6.600 dólares la unidad según su fabricante español, y que fueron adquiridos en 27.000 dólares por el Ministerio de Salud, operación que le costó a Bolivia más de cinco millones de dólares.

El ministro de Salud, Marcelo Navajas, fue destituido al estallar el escándalo a mediados de mayo y junto a otros tres funcionarios fue enviado por unas horas a la cárcel.

El Índice de Percepción de Corrupción 2018, elaborado por la ONG Transparencia Internacional, dio a principios de este año a Bolivia un puntaje de 29 sobre 100, donde cero equivale a muy corrupto y 100 a muy transparente.

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