Eran las 11:30 de la mañana de un lunes de abril en uno de los sitios arqueológicos más visitados del mundo.
Julio César, identificado así por la Fiscalía del Estado de México gracias a la documentación encontrada entre sus pertenencias, subió a la cima de la Pirámide de la Luna en Teotihuacán. Vestía una camisa a cuadros. Cuando llegó arriba, sacó un arma y empezó a disparar contra los turistas que estaban en la plataforma y en las escaleras.
Los vídeos que circularon en redes sociales muestran lo que siguió: personas corriendo entre las ruinas milenarias, turistas buscando refugio donde podían, niños huyendo por el Callejón de los Muertos. El pánico en uno de los lugares más serenos del patrimonio arqueológico americano.
El tirador se quitó la vida poco después de abrir fuego.
Las víctimas
Una mujer canadiense de 26 años murió por los impactos de bala recibidos en el tórax. Es la única víctima mortal entre los turistas.
Entre los heridos, la Fiscalía de Ecatepec confirmó tres ciudadanos colombianos, entre ellos un niño de 6 años. Una segunda canadiense herida. Un holandés de 55 años con fractura de tobillo. Un ruso de 42 años con herida de bala. Las cifras totales de heridos varían según las fuentes, entre 6 y 15 personas, incluyendo algunos que se lesionaron al intentar huir por las escaleras o sufrieron crisis de ansiedad.
Las autoridades recuperaron en la escena el arma utilizada, cartuchos y un cuchillo.
Un perfil sin respuestas
Sobre Julio César hay poco más que el nombre y la camisa a cuadros. La fiscalía encontró su identificación entre sus pertenencias pero no ha revelado su edad ni los posibles motivos del ataque. Una guía que prefirió mantener el anonimato describió al tirador como alguien que «no parecía consciente de sus acciones». Los testigos coinciden en esa imagen de desorientación.
Las autoridades investigan si actuó solo.
La respuesta
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó el ataque y se puso en contacto con la embajada canadiense. La Guardia Nacional y los efectivos de Seguridad del Estado de México se desplegaron en el lugar. Teotihuacán, que recibe 1,8 millones de visitantes al año, cerró temporalmente sus puertas.
El lugar
La Pirámide de la Luna tiene 43 metros de altura y se alza en el extremo norte del Callejón de los Muertos. Fue construida entre los años 100 y 650 d.C. y representa a la diosa lunar en la cosmología teotihuacana. En sus entrañas se han encontrado entierros rituales con jaguares y águilas. Desde su cima se divisa toda la extensión del complejo, incluida la Pirámide del Sol.
Es uno de los lugares más fotografiados de México. Este lunes se convirtió en escenario de algo que nadie que estaba allí olvidará.
