Jarro de agua fría.
El Parlamento Europeo votó este jueves en contra de eliminar las sanciones impuestas a Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela.
La decisión complica significativamente los planes de Pedro Sánchez para la Cumbre Iberoamericana programada en noviembre en Madrid, a la que el ministro de Exteriores José Manuel Albares había anunciado su intención de invitarla pese al veto europeo.
El argumento de Albares era una pirueta jurídica: Delcy ya no es vicepresidenta, cargo que ostentaba cuando se impusieron las sanciones, sino presidenta encargada. Luego, técnicamente, el veto no aplica.
Bruselas no ha aceptado el razonamiento. La posición de la Eurocámara es clara: las sanciones se mantienen hasta que Venezuela libere a 500 presos políticos, retire los procesos legales contra la oposición y convoque elecciones libres. «Hasta que no se den pasos significativos hacia una transición pacífica», reza la resolución.
Europa apoya masivamente nuestra resolución sobre Venezuela:
Se mantienen las sanciones al régimen.
Se exigen elecciones y libertad para 470 presos.Sánchez reta a Europa invitando a la dictadora Delcy a Madrid, sancionada por la UE.
Los demócratas votamos libertad y justicia. pic.twitter.com/nZufFelMjS
— Dolors Montserrat (@DolorsMM) April 30, 2026
Quiénes son Delcy y Jorge Rodríguez y por qué importa
Delcy Rodríguez no es simplemente una funcionaria del régimen chavista a quien España quiere invitar a una cumbre. Es una de las figuras más directamente implicadas en la represión sistemática del pueblo venezolano.
Como presidenta de la Asamblea Constituyente de 2017, instrumento creado por Maduro para vaciar de poder a la Asamblea Nacional elegida democráticamente por la oposición, Delcy fue el rostro institucional del golpe contra la democracia venezolana. Bajo su presidencia de la Constituyente se procesaron opositores, se concentró el poder en el ejecutivo y se legitimaron las estructuras que luego permitieron la represión más brutal del chavismo.
Su hermano Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información durante años y actual presidente de la Asamblea Nacional chavista, es conocido en Venezuela como el artífice del aparato de propaganda del régimen y como uno de los responsables directos de la estrategia de descrédito y persecución de periodistas y opositores. Ha calificado a Zapatero de «amigo, mentor y campeón de la paz». El elogio es revelador: los que reprimen a su pueblo necesitan amigos en Europa que les proporcionen cobertura.
Sánchez y sus socialistas, los mayores cómplices en Europa del régimen narcosocialista y asesino de Delcy Rodríguez, han fracasado estrepitosamente en su intento de su el Europarlamento apoyará el levantamiento de sanciones a sus socios del gobierno criminal venezolano. pic.twitter.com/h0QVeBRlN8
— Hermann Tertsch (@hermanntertsch) April 30, 2026
Zapatero, el PSOE y los negocios oscuros con el chavismo
La relación entre el socialismo español y el régimen venezolano tiene una historia larga y documentada que va mucho más allá de la amistad personal de Zapatero con Delcy.
José Luis Rodríguez Zapatero lleva años actuando como intermediario informal entre el chavismo y Europa, participando en negociaciones que desde la oposición venezolana y desde la propia Unión Europea han sido vistas con creciente escepticismo. En 2020, durante un debate en el Congreso, le escribió a Ábalos: «Delcy es mi amiga». Una afirmación que en el contexto de lo que ocurría en Venezuela en esa fecha, con centenares de presos políticos, ejecuciones extrajudiciales documentadas por la ONU y el colapso humanitario del país, tiene un significado que va más allá de la simpatía personal.
Zapatero ha cobrado por sus servicios de mediación. Sus vínculos económicos con el entorno chavista han sido investigados periodísticamente con resultados que nunca han sido desmentidos con pruebas concretas.
El caso más documentado es el de Plus Ultra. Con la ayuda de Zapatero como facilitador, el Gobierno de Sánchez aprobó un rescate público de 53 millones de euros para una aerolínea venezolana que tenía un solo avión, que los técnicos del SEPI recomendaron no rescatar y que tenía vínculos con el entorno de Maduro. La UDEF investiga posibles irregularidades relacionadas con blanqueo de capitales para beneficiar a intereses chavistas.
La trama del petróleo añade otra capa. Aldama, el empresario que declaró ante el Supremo esta semana apuntando a Sánchez como jefe de la organización criminal, mencionó vínculos con PDVSA, la petrolera estatal venezolana, y con contratos de hidrocarburos que conectaban el entorno del PSOE con el régimen chavista. Esa investigación está abierta en la Audiencia Nacional.
Koldo García, el asesor de Ábalos que ahora está en el banquillo del Supremo, se reunió con Delcy Rodríguez en Caracas en 2021 y 2022. Las razones de esas reuniones no han sido explicadas públicamente con suficiente detalle.
Respecto a los cantos en la plaza de Sol llamando “mona” a Delcy Rodríguez, sorprende la extrema sensibilidad de quienes nunca han condenado las torturas del régimen venezolano en el Helicoide y, sin embargo, se rasgan las vestiduras por esta memez!!! pic.twitter.com/sg3SjE0j1x
— Marcos de Quinto (@MarcosdeQuinto) April 20, 2026
El viaje de Barajas que nadie explica
El episodio que mejor ilustra la naturaleza de la relación entre el Gobierno de Sánchez y el chavismo ocurrió en enero de 2020.
Delcy Rodríguez, con el veto europeo vigente, aterrizó en el aeropuerto de Barajas. Ábalos la recibió en la pista para evitar que pasara por el control de aduanas, donde el veto la habría obligado a abandonar el territorio de la Unión Europea de inmediato. La operación se realizó de noche y en la mayor discreción posible. Cuando la noticia salió a la luz, Sánchez dijo primero que había logrado evitar una crisis diplomática. Luego dijo que era una visita privada. Luego dijo que no sabía de las sanciones. Tres versiones distintas para el mismo hecho.
Nadie fue depurado. Nadie dimitió. Ábalos siguió siendo ministro durante años.
Lo que Europa exige y lo que España hace
La eurodiputada Dolors Montserrat, del PPE, acusó a Sánchez de «fraude a cara descubierta y pulso a Europa» por intentar colar a Delcy en la Cumbre Iberoamericana de noviembre.
La resolución del Parlamento Europeo es la respuesta institucional a ese intento. El Consejo Europeo tiene la última palabra sobre las sanciones y técnicamente puede ignorar la resolución parlamentaria, pero la presión política es creciente.
Delcy, mientras tanto, ha nombrado como embajador venezolano en Madrid a Timoteo Zambrano, un colaborador cercano de Zapatero que ha alabado públicamente al expresidente por su «trabajo» en Venezuela y que le presentó un documento abogando por levantar las sanciones.
El círculo se cierra con la precisión de quien sabe exactamente quién debe estar en qué lugar para proteger los intereses de todos los implicados.
España tiene un Gobierno que actúa como abogado defensor de un régimen que reprime a su pueblo, que tiene a miembros del PSOE con vínculos documentados en el entorno del chavismo, y que intenta colar en una cumbre celebrada en Madrid a la presidenta encargada de ese régimen pese al veto de la Unión Europea a la que pertenece.
Bruselas ha dicho que no. Por ahora.
Para más detalles, lee Europa impone veto a Delcy Rodríguez y frena los planes de Sánchez para la Cumbre Iberoamericana en Libertad Digital.
