Las palabras de Donald Trump en la Casa Blanca han sacudido el tablero de la disputa por las islas Malvinas. El presidente de Estados Unidos admitió que su administración está evaluando su postura sobre el archipiélago, administrado por el Reino Unido pero reclamado por Argentina, y dejó entrever que podría cambiar el respaldo histórico de Washington a Londres.
En Buenos Aires, la reacción fue inmediata. Javier Milei definió el asunto como “la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos” y aseguró que “ayer pasó algo muy fuerte” en relación con el reclamo de soberanía.
La estrategia de Milei: aliarse con Washington
Desde agosto, el mandatario argentino había planteado que la alianza con Estados Unidos era la “llave” para recuperar las islas. En ese momento, argumentó que el cambio de visión estratégica de Washington y la necesidad de un aliado confiable en el paso del Atlántico al Pacífico colocaban a Argentina en una posición privilegiada.
Sin embargo, la postura oficial de EE.UU. seguía siendo de neutralidad. El embajador Peter Lamelas lo había ratificado semanas antes: “Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas; eso no ha cambiado”.
Un mensaje presidencial en cadena nacional
Tras la reunión de Gabinete en la Casa Rosada, el Gobierno confirmó que Milei se dirigirá a la nación el jueves por la noche en cadena nacional. El objetivo: informar sobre los “avances diplomáticos que lleva adelante la Cancillería en defensa de la soberanía de las islas Malvinas”.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, adelantó que el canciller Pablo Quirno está trabajando en el tema desde el punto de vista diplomático, pero no dio más detalles sobre el contenido del mensaje.
Contexto reciente: del Mundial a la diplomacia
El reclamo argentino ha cobrado nueva visibilidad tras el Mundial 2026, cuando la selección exhibió una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” después de vencer a Inglaterra en semifinales. Milei ha insistido en que la solución debe ser por la vía diplomática, evitando confrontaciones.
Con Trump dejando la puerta abierta a un posible cambio de posición, el jueves se espera un anuncio que podría marcar un nuevo capítulo en la larga disputa por la soberanía del archipiélago.

