El Salvador ya tiene fecha para una nueva elección presidencial. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) convocó oficialmente los comicios del próximo 28 de febrero, una jornada en la que Nayib Bukele intentará mantenerse en la Presidencia por un nuevo período de seis años.
La candidatura del mandatario es posible tras la reforma constitucional aprobada en 2025, que eliminó el límite de dos mandatos consecutivos y abrió la puerta a la reelección indefinida. La modificación también amplió de cinco a seis años la duración del período presidencial y suprimió la segunda vuelta electoral.
Bukele, en el poder desde 2019, mantiene un elevado respaldo popular, especialmente por su estrategia contra las pandillas. Su política de seguridad ha coincidido con una fuerte reducción de los índices de criminalidad en el país. Sin embargo, organismos de Naciones Unidas y organizaciones defensoras de los derechos humanos han denunciado detenciones arbitrarias y otros abusos durante el régimen de excepción vigente desde 2022.
Según los datos citados en la convocatoria electoral, alrededor de 93.000 personas han sido encarceladas bajo ese régimen sin una orden judicial previa. El Gobierno salvadoreño rechaza las acusaciones de violaciones sistemáticas de derechos humanos.
Durante el acto oficial de convocatoria, la presidenta del TSE, Roxana Soriano, afirmó que el organismo ejercerá sus funciones con independencia. Soriano llegó al cargo tras ser elegida por la Asamblea Legislativa, donde el partido de Bukele y sus aliados cuentan con mayoría.
Una nueva etapa política
El partido de Bukele designó al presidente como candidato en julio, con el objetivo de que pueda gobernar hasta 2033. Con 45 años, el mandatario llegó al poder en 2019 y rompió con tres décadas de alternancia entre la derechista Arena y el izquierdista FMLN.
En la contienda también participarán la exdiputada Mayteé Iraheta, de Arena, y el dirigente sindical Rafael Aguirre, del FMLN.
La posibilidad de una nueva candidatura de Bukele ya había generado controversia en las elecciones de 2024. En aquella ocasión obtuvo cerca del 85% de los votos, pese a que la Constitución establecía restricciones a la reelección. Su candidatura fue autorizada entonces mediante una resolución judicial.
El escenario volvió a cambiar en 2025, cuando el Congreso aprobó mediante un procedimiento acelerado la reforma constitucional que eliminó las restricciones a la reelección presidencial. La oposición minoritaria calificó aquella modificación como un golpe contra las normas democráticas del país.
Más de seis millones de electores
Las próximas elecciones contarán con unos 6,5 millones de salvadoreños habilitados para votar, de acuerdo con el TSE. Aproximadamente el 15% de ellos reside fuera del territorio nacional.
El actual mandato de Bukele terminará en 2027, aunque tendrá una duración efectiva menor debido al ajuste realizado para hacer coincidir el calendario presidencial con las elecciones municipales.
La jornada del 28 de febrero marcará así un nuevo capítulo en el modelo político instaurado por Bukele desde su llegada a la Presidencia y pondrá a prueba las reglas electorales modificadas durante su actual etapa de gobierno.

