Desarrollo de campos petroleros en el corazón del oriente venezolano
La petrolera anglo-neerlandesa Shell firmó un acuerdo energético con el gobierno venezolano para impulsar nuevos proyectos de exploración y producción de petróleo y gas en el estado Monagas, una de las regiones con mayor potencial energético del oriente del país y el estado con las mayores reservas petroleras de Venezuela.
El convenio contempla la reactivación y ampliación de operaciones en los campos Carito y Pirital, ubicados al norte del estado Monagas, zonas que poseen reservas de crudo ligero y mediano, un recurso altamente demandado para mezclar con el petróleo pesado venezolano destinado a exportación.
Estos campos se consideran estratégicos porque el crudo liviano permite mejorar la calidad del petróleo pesado producido en la Faja del Orinoco, facilitando su transporte y comercialización internacional.
Producción estimada y metas del proyecto
Según fuentes vinculadas al sector energético, el plan de desarrollo prevé varias fases de producción:
Fase inicial (2026-2027): reactivación de pozos existentes y perforación de nuevos pozos para alcanzar entre 60.000 y 80.000 barriles diarios.
Fase de expansión (2028-2030): ampliación de infraestructura y construcción de nuevas facilidades para elevar la producción hasta 100.000-120.000 barriles diarios.
Además del petróleo, el proyecto contempla la producción asociada de gas natural, recurso clave para alimentar plantas industriales y proyectos de exportación energética.
Inversión y recursos que ingresarían al país
El acuerdo contempla inversiones conjuntas entre Shell, empresas de servicios petroleros y socios técnicos internacionales. En las primeras estimaciones:
Inversión inicial: entre 2.500 y 3.500 millones de dólares.
Ingresos potenciales para Venezuela:
entre 5.000 y 7.000 millones de dólares anuales cuando el proyecto alcance su producción plena, dependiendo de los precios internacionales del petróleo.
El modelo de operación se basa en acuerdos de producción compartida con PDVSA, lo que permitiría al Estado venezolano mantener participación mayoritaria mientras las empresas privadas aportan capital, tecnología y gestión operativa.
Preparativos técnicos y llegada de tecnología internacional
Como parte del proyecto, Shell firmó acuerdos técnicos con varias compañías internacionales para el desarrollo de infraestructura energética, entre ellas:
la empresa venezolana de ingeniería VEPICA, la compañía de servicios petroleros Baker Hughes, y la firma global de ingeniería energética KBR.
Estas empresas trabajarán en: reacondicionamiento de pozos petroleros existentes, instalación de nuevos equipos de perforación, modernización de sistemas de procesamiento de crudo y gas y y desarrollo de infraestructura de transporte y almacenamiento.
Los primeros equipos técnicos ya se encuentran evaluando instalaciones petroleras en el oriente del país para iniciar trabajos de campo durante el segundo semestre de 2026.
Monagas vuelve al centro del mapa petrolero
El estado Monagas ha sido históricamente uno de los polos energéticos más importantes de Venezuela, con grandes reservas de petróleo y gas natural y una infraestructura petrolera desarrollada alrededor de la ciudad de Maturín, la Sultana del Guarapiche.
Con la entrada de Shell y otros inversionistas internacionales, el gobierno venezolano espera reactivar la producción energética del oriente del país y aumentar la producción nacional de petróleo, en medio de una nueva etapa de apertura económica del sector energético.
Análisis: impacto económico del acuerdo petrolero entre Shell y Venezuela
1. Impacto en la producción petrolera nacional
El acuerdo se centra en el desarrollo de los campos Carito y Pirital, ubicados en el norte de Monagas, que producen crudo ligero y mediano además de gas natural. Estos campos son estratégicos porque Venezuela produce principalmente crudos pesados y extrapesados, que requieren mezclarse con crudos livianos para poder exportarse y refinarse con mayor facilidad.
Aumento esperado de la producción
La zona de Punta de Mata, donde se ubican estos campos, produce actualmente alrededor de 94.000 barriles diarios de petróleo, además de más de 1.000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural.
Con inversiones internacionales y recuperación de infraestructura, analistas del sector estiman que el proyecto podría: elevar la producción de la zona a 120.000 – 150.000 barriles diarios, aumentar la producción nacional en 5 % a 8 % en el corto plazo y aportar volúmenes de crudo liviano clave para mezclar con petróleo de la Faja del Orinoco
Esto último es crucial porque el petróleo extrapesado necesita diluyentes para ser transportado y vendido en mercados internacionales.
Impacto en exportaciones
Si el proyecto alcanza entre 100.000 y 120.000 barriles diarios, y con precios internacionales cercanos a 70-80 dólares por barril, el potencial de ingresos brutos podría situarse entre: 2.500 y 3.500 millones de dólares anuales en exportaciones petroleras.
Esto ayudaría a estabilizar los ingresos externos del país y mejorar el flujo de divisas.
2. Impacto económico para el estado Monagas
El desarrollo petrolero tiene un efecto directo sobre la economía regional.
Generación de empleo
La reactivación de campos petroleros normalmente genera tres tipos de empleo: Directos, incluye ingenieros petroleros, operadores de perforación y técnicos de mantenimiento. Luego están los empleos indirectos que abarca las empresas de servicios petroleros, transporte y logística industrial y finalmente están los empleos inducidos donde destacan el comercio, vivienda y servicios locales.
En proyectos similares, cada puesto directo en petróleo suele generar entre 4 y 6 empleos indirectos. Para Monagas se estima que el proyecto podría generar: 3.000 a 5.000 empleos directos y hasta 15.000 empleos indirectos en la región oriental..
Reactivación económica de Maturín y Punta de Mata
Las ciudades petroleras de Maturín y Punta de Mata podrían experimentar: aumento de actividad hotelera, expansión del comercio, recuperación de servicios petroleros y mayor inversión en infraestructura.
Históricamente, cuando la actividad petrolera crece en Monagas, se produce un efecto multiplicador en toda la economía regional.
Impacto energético: gas natural y electricidad
El proyecto también tiene impacto en el gas natural. En la zona de Carito-Pirital existen importantes reservas de gas, pero parte de este gas se quema en inmensos y contaminantes mechurrios que arden día y noche avivados por la brisa de sabanera por falta de infraestructura.
La inversión extranjera permitiría: capturar gas actualmente desperdiciado, usarlo para electricidad e industria petroquímica, reducir la quema de gas (gas flaring). Esto podría alimentar:plantas eléctricas del oriente del país, proyectos petroquímicos y exportación futura de gas.
Impacto estratégico para Venezuela
El acuerdo tiene un significado más amplio para la industria petrolera venezolana.
1. Retorno de inversión internacional
La participación de Shell, una de las mayores petroleras del mundo, puede: atraer otras empresas internacionales y mejorar la confianza en el sector energético venezolano.
2. Transferencia tecnológica
Shell aporta:tecnología de perforación avanzada, recuperación mejorada de petróleo y gestión moderna de yacimientos.
3. Recuperación de infraestructura petrolera
Muchas instalaciones de PDVSA en el oriente del país requieren: reacondicionamiento de pozos, modernización de plantas, y reparación de gasoductos. La inversión extranjera podría acelerar esa recuperación.
