Rodríguez Ibarra: «El periodista debe considerar que todos somos igual de imbéciles»

Rodríguez Ibarra: "El periodista debe considerar que todos somos igual de imbéciles"

(PD).- Es la contradicción andante. Este viernes, en la Asamablea extremeña, Juan Carlos Rodríguez Ibarra volvió a repetir que está contra el nuevo Estatuto catalán, pero defendió el voto afirmativo al texto «por disciplina de partido». Pero eso no es nada, al lado de lo que el presidente extremeño puedo soltar por la boca cuando habla de periodismo.

Quien lo dude, que lea su discurso durante la presentación del Anuario de la Asociación de la Prensa de Cáceres:

No he entendido muy bien la razón por la que la presidenta de la asociación de la prensa ha insistido primero en mi despacho y luego aquí mismo en que yo recibo este documento -el manifiesto de la asociación nacional de la prensa a favor de la libertad de expresiónantes que el
presidente Chaves.

Me imagino que lo recibirán todos los presidentes autonómicos. O quizás es que Chaves y yo somos los merecedores del documentos como campeones de la libertad de expresión en España o quizás hay una indirecta en el mensaje dirigido sobre la libertad de expresión.

No me ha dado tiempo de leer el documento entero. Pero he leído algunas
partes sobre la libertad de expresión. Yo creo que es imposible que haya libertad de expresión en una sociedad que no sea libre, por lo tanto es fundamental que haya libertad general para que haya libertad de expresión y para que haya libertad general es necesario que exista una prensa libre.

Es una pescadilla que se muerde la cola. Y para que los ciudadanos sepamos percibir que hay una prensa que cumple con la función del artículo 20 de la constitución es necesario que se den unas cuantas condiciones.

La primera de ellas que se me ocurre es que puesto que sólo hay unos cuantos ciudadanos que tienen un nivel de inteligencia superior al resto de mortales, debemos concluir que todos más o menos somos iguales de inteligentes o de idiotas, de lo que deduzco que cuando un periodista al hacer su información considera que él está fuera de los niveles medios y es más inteligente que el resto de mortales y necesita dorar la noticia a base de pildoritas, manipular datos, camuflar parte de la información para llegar a la conclusión que quiere, ahí no hay un periodista, ahí lo que hay es un papanatas.

Por tanto, el periodista debe considerar que todos somos igual de imbéciles, incluido él, para no tener la necesidad de considerar imbéciles a sus lectores.

La segunda condición para que la gente reconozcamos una prensa libre puede ser saber qué es noticia. Como dicen los periodistas, es complicado rellenar un folio todos los días…

Yo creo que las noticias que le interesen a la abuela de uno, y lo que le interese a la abuela es lo que le interesa al conjunto de los ciudadanos.

Es tan sencillo como preguntar a la abuela. Y hay que hacer las cosas poniendo el mismo interés que pondría la abuela al querer saber qué es lo que pasa con un asunto determinado.

Tercera cuestión. Para que haya una prensa libre debe intentar por todos los medios controlar aquello que más poder tiene en la sociedad, que es el Estado, entendiendo por ello desde el ayuntamiento más pequeño hasta el Gobierno de la nación o la Secretaría de Estado de Estados Unidos, que es la que tiene más poder de todos los poderes que existen en el mundo.

Como aquel que tiene el poder es el que de verdad puede hacer que los ciudadanos pierdan su libertad, la prensa debe controlar el poder para que ese ejercicio de poder no vaya en contra de los intereses de los ciudadanos y se pase de una libertad a una dictadura o a cualquier régimen que no se parezca en nada a lo que la Constitución establece.

Creo que esas tres condiciones -seguro que los periodistas sabrán algunas más que yo no recuerdo-son necesarias para que la gente identifique a una prensa como libre y que la gente sepa que vivimos en una sociedad libre
porque hay una prensa que practica la libertad y puede ejercer el control del poder, puede pensar que todos iguales de tontos o inteligentes y puede contar aquello que a todo nos interesa para sentirnos auténticos ciudadanos.

Cuando la prensa deja de considerarnos ciudadanos inteligentes, cuando la prensa deja de contar aquello que interesa y sólo cuenta aquello que le interesa sólo a la prensa, cuando la prensa deja de controlar el poder o pierde su independencia y su libertad y lo que hace es hacerse amigos de unos y enemigos de otros, lo que hace es vender o comprar, inmediatamente
estamos perdiendo libertad de prensa y estamos haciendo que la sociedad
pierda parte importante de su libertad.

Yo puedo decir esto porque durante 23 años que llevo ejerciendo el poder jamás je ido contra esos tres principios. Por lo tanto puedo levantar la voz y decir que estas son las condiciones necesarias para que exista una prensa libre.

Nadie podrá levantar la mano para denunciar que esto que digo no es
cierto.

Jamás he descolgado un teléfono para amenazar o chantajear a un medio de comunicación, jamás he intervenido en el nombramiento de un director en Extremadura.

A mí nunca me ha preguntado nadie qué tipo de director nombra en los medios de comunicación de Extremadura. Yo defiendo este manifiesto y defiendo que esta sociedad cada día se reconozca más libre y que cada día la prensa pueda ejercer su libertad dentro de los parámetros que he dicho y que son necesarios.

No siempre las cosas se conducen de la misma forma. Antes se ha aludido a la caída de un dirigente agrario. Que tiremos de hemeroteca para ver cómo se vendió esa noticia cuando salió. Entonces no se dio toda la información para tener todos los datos para que nos formáramos nuestra propia opinión.

Y aquí quiero aludir a un cuarto principio que es el de informar
objetivamente.
Porque informar objetivamente es posible aunque no se ha logrado nunca, pero es posible de igual forma que la justicia absoluta no existe pero los jueces no dejan de aplicar justicia todos los días. No debe ser una excusa decir que como la objetividad no existe pues tiro por el camino de la subjetividad.

Hay que dar todos los datos para que la gente se haga una idea de la realidad y pueda deducir que estamos en una sociedad libre, sin que haya nadie conduciéndole por caminos equivocados.

En estos días se ha publicado un escrito de un grupo de trabajadores de un medio que quiero decir que es una calumnia y una falsedad y que cuando
alguien esté interesado en saber cual es la versión mía sólo tiene que pedir una entrevista y pasar por mi despacho para que yo le cuente mi verdad. Quien quiera saber la verdad debe tener todos los datos para poder hacerse él su verdad sin necesidad de que tengamos que estar todos los días imaginando cosas.

Les voy a poner un ejemplo de lo último que ha ocurrido hace escasamente una semana en esta región, cuando inauguramos el palacio de congresos de Badajoz.

No se ha dicho la verdad de lo que ha pasado. Tengo un editorial
del Extremadura del 27-4-2006 en el que se decía: Manuel Rojas era contrario a servir de banderín de enganche para un enfrentamiento vecinal, y también en este aspecto la decisión de la Junta ha sido infeliz al colocar su memoria en el centro de la polémica.

Pero en el año 2002, ese mismo periódico en un editorial del 31-3-2000 dice: Sólo falta que el ayuntamiento haga suya la propuesta de Rodríguez Ibarra para dar el nombre de Manuel Rojas al palacio de congresos que va a construirse en Badajoz. La figura del ex alcalde merece algo más que una calle.

Y por qué Ibarra había hecho la propuesta. Había hecho una propuesta que había sido recogida por el Hoy y el Extremadura diciendo: Ibarra afirmó en el transcurso del pleno de la Asamblea a la muerte de Rojas, donde se guardó un minuto de silencio, que una calle no es suficiente y que se propondrá que el futuro palacio de congresos recibe el nombre de don Manuel Rojas, aplauso generalizado en el Parlamento.

Esto no se ha dicho y por lo tanto se está ocultando información al ciudadano para que pueda crearse su propia opinión.

Yo llevo 23 años gobernando y jamás he levantado el teléfono ni pienso
levantarlo. Seguro que he cometido errores, y muchos, pero siempre he intentado mantener la coherencia y la sigo manteniendo y algunas veces no puedo evitar la sonrisa por ejemplo cuando Calvero Arévalo propone que Andalucía sea realidad nacional.

Yo he ganado limpiamente seis veces las elecciones en esta región con el apoyo de mi partido y una mayoría de extremeños. No le debo nada a nadie, no le debo nada a la prensa y la prensa no me debe nada a mí. Por tanto no pienso pedir perdón ni permiso.

Siempre ganamos con la prensa en contra. Y cada vez que ha habido que tomar partido siempre la prensa de Extremadura tomó partido en contra mía.

Y estoy encantado de estar aquí diciendo estas cosas sin que nadie pueda rebatirlas.

Buenas noches

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