Paradojas de la ayuda a África

Este verano dedicaré parte de mi tiempo a leer todos esos artículos que guardo en los laberintos de mi disco rígido. Comienzo con un artículo de George B. N. Ayittey titulado «Betrayal: Why Socialism failed in Africa». Es una pieza perfecta de cómo los líderes africanos decidieron luego de la descolonización demonizar los valores occidentales y experiementar su propia vía al socialismo. El fracaso no se hizo esperar.

No debe dejarse de mencionar que Occidente también colaboró suministrando billones de dólares de ayuda que no tuvieron otro destino que las cuentas bancarias en Suiza de los dictadores africanos. Al leer a Ayittey uno se da cuenta de las similitudes de la receta africana con los eslóganes del populismo chavista: nacionalizaciónes a mansalva, expropiaciones cruentas, control policial de las fronteras, etc. Como vieron al capitalismo como un extensión del colonialismo, decidieron aplicar las soluciones soviéticas y así les fue.

No menos ridículo fue Occidente con sus ayudas. En Kenia, el gobierno noruego prestó 25 millones de dólares para una planta de congelación de pescado en una región donde las tribus no sabían pescar sino criar ganado ovino. En Sudán, los rusos construyeron una planta embotelladora de leche en la localidad de Babanusa, donde los lugareños son conocidos por …¡beber la leche directamente de las ubres de la vaca! Veinte años lleva la fábrica sin producir una sola botella de leche. También fueron condescendientes con genocidas como el zaireano Mobutu Sese Seko que acumuló una fortuna de 10 billones de dólares, superior a toda la deuda externa del país.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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