Siempre nos quedará la Torre de Hércules

Es comprensible que Javier Losada haya inaugurado con cuidado secretismo el encargo heredado de su antecesor Paco Vázquez: el ascensor del monte San Pedro. En su última visita se quedó encerrado durante más de dos horas en la esfera de un elevador que sólo logró elevarse una veintena de metros. Por ese motivo había que evitar otro ridículo. Además, ya es una costumbre que una patota de funcionarios y algunos vecinos lo abucheen en cada acto oficial en el que participa y habrá sido por eso que los primeros sorprendidos de la inauguración del ascensor fueron unos pocos invitados al acto.

El millonario proyecto de 3.5 millones de euros fue recibido con una mezcla de escepticismo e indiferencia por parte de los coruñeses. Los herculinos están hartos de estos artilugios costosos e inútiles a los que Paco Vázquez era tan devoto. Los memoriosos no olvidan los 400 millones de las antiguas que costó el Obelisco Millennium y los millones de euros de pérdidas que ocasionan año a año unos tranvías de 1920 que no llevan a ninguna parte. Si a ésto le sumamos la cantidad desproporcionada de museos que se hicieron a capricho habrá que concluir que la ciudad fue víctima de un experimento de degradación urbana que la transformó en un inmmenso plató para turistas.

El alcalde que salga de las próximas elecciones tendrá que invertir el vazquizmo: ocuparse de los intereses de los coruñeses y olvidarse al menos por un tiempo de los turistas. Javier Losada ya nos adelantó que quiere construir un puente de 40 millones de euros que una Coruña con Oleiros. Aunque estemos en épocas de elecciones, se pasó tres pueblos. Ni siquiera sabe si podrá terminar la Tercera Ronda. Cortó la cintita haciendo un paripé para los medios cuando incluso había tramos que no estaban ni siquiera presupuestados. Al final le pasará como a Touriño que todo lo que se trae de Madrid cada vez que va es una palmadita en la espalda.

«Una ciudad con dinero es como una mula con un yoyó. Nadie sabe de dónde lo sacó y ni idea de cómo utilizarlo», dice un personaje de Los Simpsons en una frase que le encaja perfecto a La Coruña socialista. «Nuevos tiempos», el lema de la campaña de un PSOE que gobierna a nivel local desde hace 23 años. Ya está bien de ascensores y tranvías. No se puede haberlo hecho peor. Que el próximo alcalde se olvide de pasar a la posteridad y permanezca en contacto con el resto común de los mortales.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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