Curiosa medida de la Xunta para combatir el paro

La Xunta puede jactarse esta vez de hacer como aconseja el proverbio chino de la crisis (en este caso, mejor dicho, de una catástrofe en ciernes) una oportunidad. La Consellería de Traballo contratará a 732 desempleados para integrarlos en los Grupos Municipales de Intervención Rápida (Grumir) ante los incendios forestales que se puedan registrar en los próximos meses.

Según un comunicado de la Xunta, el objetivo es tener una «infraestructura básica de respuesta inmediata a las situaciones de emergencia». Esta iniciativa contará con un presupuesto de 9 millones de euros y ofrecerá contratos de nueve meses a estos desempleados para formar parte de las 61 unidades de Grumir repartidas por Galicia.

A vista de pájaro parecería una loable iniciativa. Pero si lo analizamos en profundidad, es un subsidio de desempleo encubierto, una prebenda electoral dando por descontado -lo que es un agravante- de que sí habrá incendios en el verano y que necesitaremos al menos 700 individuos sin ninguna cualificación para hacerle frente. Más que imbuirse en un hiperactivismo de medidas efectistas, la Xunta debería asegurarnos que no habrá fuegos y que tomó nota de los trágicos incendios de agosto pasado donde fallecieron 4 personas.

Ha llegado la hora de profesionalizar el Grumir convocando a los expertos más capaces desde el punto de vista técnico para actuar en tareas tan delicadas como las que exige su delicada misión. Utilizar con fines electoralistas a personas necesitadas poniéndoles una manguera en la mano para que hagan frente a las llamas parece, más que un política social, una broma de mal gusto.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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